La tasa de desempleo en Colombia aumentó en agosto de 2026 y se ubicó en 9,4 por ciento, frente al 8,6 por ciento registrado en el mismo mes de 2025, de acuerdo con los resultados de la Gran Encuesta Integrada de Hogares (GEIH) publicados este miércoles por el Dane.
El resultado estuvo acompañado por una reducción en la participación y en la ocupación. La tasa global de participación pasó de 63,9 por ciento a 63,3 por ciento, una reducción de 0,6 puntos porcentuales, lo que indica que disminuyó la proporción de personas en edad de trabajar que participaban en el mercado laboral, ya fuera porque estaban ocupadas o porque buscaban empleo. En paralelo, la población fuera de la fuerza de trabajo aumentó en 468.000 personas, es decir, personas que no trabajaban ni estaban buscando empleo. Por su parte, la tasa de ocupación bajó de 58,4 por ciento a 57,4 por ciento, una disminución de 1,1 puntos porcentuales.
En términos de personas, el país registró 23,68 millones de ocupados en agosto, frente a 23,81 millones un año antes. Esto representa una reducción de 126.000 personas ocupadas, y en las áreas urbanas la reducción fue de 188.000.
Empleo registró una caída anual
El equipo económico de Davibank señaló que esta fue la primera caída anual del empleo desde julio de 2024, con lo que terminó una racha de 25 meses de crecimiento. En las áreas urbanas, fue la primera caída desde marzo de 2021.
En agosto, la tasa de desempleo desestacionalizada llegó a 9,7 por ciento a nivel nacional, un aumento de 1,4 puntos porcentuales frente a julio. En las áreas urbanas se ubicó en 9,4 por ciento, 0,9 puntos porcentuales por encima del mes anterior.
De acuerdo con Davibank, el desempleo de agosto alcanzó además su nivel más alto para un mes de agosto desde 2024.
Para Hernando Zuleta, decano de Economía de la Universidad de los Andes, el incremento de la tasa de desempleo puede tener entre sus causas un rezago del efecto del aumento del salario mínimo.
Industria concentró la mayor reducción
Por ramas de actividad, la reducción de la ocupación se concentró principalmente en la industria manufacturera, con 240.000 ocupados menos frente a agosto de 2025.
También disminuyó la ocupación en actividades artísticas, entretenimiento, recreación y otros servicios, con 102.000 personas menos, y en agricultura, ganadería, caza, silvicultura y pesca, con una reducción de 91.000.
Para Zuleta, el resultado en el caso de las actividades artísticas llama la atención porque se trataba de uno de los sectores que venía mostrando crecimiento.
En contraste, el comercio y reparación de vehículos sumó 150.000 ocupados; administración pública, defensa, educación y atención de la salud humana aumentó en 96.000, y construcción incorporó 80.000 personas frente a un año atrás.
Si se mira por posición ocupacional, la mayor reducción se presentó entre los jornaleros o peones, con 154.000 personas menos, mientras que el número de empleados domésticos cayó en 118.000. Los trabajadores por cuenta propia disminuyeron en 56.000.
En sentido contrario, los obreros o empleados particulares aumentaron en 75.000 personas y los empleados del Gobierno lo hicieron en 124.000.
Los trabajadores por cuenta propia continúan representando una parte importante de los ocupados: en agosto de 2026 eran 9,9 millones, equivalentes al 41,8 por ciento de la población ocupada. Los obreros o empleados particulares sumaron 10,64 millones, el 44,9 por ciento.
Más personas fuera de la fuerza laboral
El reporte también muestra un aumento de la población en edad de trabajar que está por fuera de la fuerza de trabajo.
En agosto, esta población llegó a 15,15 millones de personas, frente a 14,69 millones un año atrás, un aumento de 468.000 personas. De este grupo, 8,17 millones estaban dedicadas a oficios del hogar, mientras 3,55 millones se encontraban estudiando.

El posible impacto del terremoto
El terremoto del 10 de agosto aparece como uno de los factores que pudo incidir en el deterioro del mercado laboral de agosto. Davibank señala que el desastre natural habría sido uno de los principales factores detrás del aumento del desempleo. Itaú también incluye las disrupciones asociadas al terremoto entre los factores que explicarían el debilitamiento del mercado laboral. Por su parte, María Claudia Lacouture, presidenta de AmCham Colombia, afirma que agosto fue un mes atípico y que el sismo pudo afectar el empleo en las zonas damnificadas, aunque su incidencia nacional aún debe medirse. Para Zuleta, el terremoto pudo provocar una reducción temporal del empleo en las zonas afectadas y señala que ese efecto debe comprobarse.
El problema es que los datos del Dane todavía no permiten aislar ese efecto. El organismo no publica una tasa mensual de desempleo por ciudad para agosto; el dato desagregado por ciudades corresponde al trimestre móvil junio-agosto. En las ciudades afectadas, los resultados fueron dispares: Quibdó pasó de 24,4 por ciento a 23,8 por ciento; Cali de 7,8 por ciento a 9,2 por ciento, y , Pereira de 8,3 por ciento a 7,9 por ciento. Pero estas cifras incluyen junio y julio, antes del terremoto, por lo que no permiten determinar qué ocurrió específicamente con el empleo después del 10 de agosto. El Dane, además, informó que tuvo que ajustar los factores de expansión de la GEIH por segmentos de muestra afectados por la destrucción o inhabitabilidad de viviendas.
El trimestre móvil muestra un resultado diferente
El comportamiento cambia cuando se observa el trimestre móvil junio-agosto.
Para este periodo, la tasa de desocupación nacional fue de 8,5 por ciento, inferior al 8,7 por ciento registrado en junio-agosto de 2025. La tasa global de participación se mantuvo en 64,2 por ciento, mientras que la tasa de ocupación pasó de 58,6 por ciento a 58,7 por ciento.
En las 13 principales ciudades y áreas metropolitanas, sin embargo, la tasa de desocupación del trimestre móvil aumentó de 8,2 por ciento a 8,6 por ciento, mientras la tasa de ocupación pasó de 61,3 por ciento a 60,5 por ciento.
Por ciudades, Quibdó registró la mayor tasa de desocupación, con 23,8 por ciento, seguida de Cartagena, con 14,4 por ciento, y Sincelejo, con 12,9 por ciento. En el otro extremo se ubicaron Bucaramanga, con 7,3 por ciento; Medellín, con 7,5 por ciento, y Bogotá, con 7,9 por ciento.
Así, el dato mensual de agosto muestra un aumento de la desocupación y una reducción de la población ocupada, mientras que el trimestre móvil todavía registra una tasa de desocupación inferior a la de igual periodo de 2025.
Artículo basado en información de eltiempo.com



