Frente a la amenaza del fenómeno de El Niño, los exministros de Minas y Energía María Fernanda Suárez, Germán Arce y Tomás González revelaron la estrategia que aplicarían si estuvieran al frente de esta entidad nuevamente para evitar que el país enfrente un racionamiento eléctrico en los próximos meses.
María Fernanda Suárez: control en tiempo real
Para la exministra María Fernanda Suárez, quien lideró esta cartera de 2018 a 2020 (gobierno de Iván Duque), el diagnóstico inicial no deja espacio a especulaciones: “El sistema está operando absolutamente al límite, nada puede fallar porque no hay ningún respaldo“.
En su análisis, una de las principales fallas estructurales a corregir en una eventual gestión de crisis es la fragmentación del sector. Suárez señaló que los mercados actualmente se encuentran segmentados entre el eléctrico, el del gas y el de líquidos, lo que dificulta una respuesta integral.

Exministra de Minas y Energía, María Fernanda Suárez.
“Cuando nada puede fallar se necesita tener la logística de manera milimétrica”, sostuvo. Por ello, planteó como primera medida la creación de un centro de control unificado —similar al que operan las empresas de energía— que permita monitorear y supervisar en tiempo real todas las variables del sistema.
Asimismo, Suárez enfatizó en que la articulación público—privada y la interlocución permanente con las empresas generadoras resultan indispensables para evaluar la evolución de la sequía.
A esta estrategia sumó el valor del “colegaje” y la consulta con exministros que ya enfrentaron coyunturas de estrés energético. “Creo que la humildad para saber que uno no se las sabe todas y trabajar en equipo con el sector es fundamental“, expresó.
En materia de infraestructura, instó a acelerar los proyectos de transmisión y generación de energía, pues recordó que los costos de un racionamiento eléctrico son imposibles de asumir para el país. A esto se suma el impacto fiscal, dado que cerca del 50 por ciento de la factura de energía de los colombianos la cubre el Gobierno Nacional a través de subsidios.
Por último, la exministra hizo hincapié en la transparencia comunicacional. Manifestó que no se debe “bajar el volumen” a la alerta sobre el incremento de precios porque se trata de una realidad, y remarcó que escudarse en administraciones pasadas no resuelve la emergencia.
“Todos sabemos que vamos a estar en esta situación por culpa del gobierno anterior, pero estamos acá para resolver. Creo que en materia de comunicaciones y lecciones aprendidas hay un campo que no veo tan claro en este momento; echarle la culpa al gobierno pasado no es suficiente”, sentenció.
Germán Arce: fortaleza institucional y respaldo interministerial
Por su parte, el exministro Germán Arce, quien estuvo al frente de esta cartera durante el gobierno de Juan Manuel Santos, de 2016 a 2018, defendió la resiliencia del sistema y la capacidad institucional construida a lo largo de los años para superar ciclos de sequía severos que ponen a prueba al país cada cuatro o cinco años.
“Los últimos cuatro años fueron una prueba enorme para el sistema, pero el sistema sigue”, afirmó, advirtiendo que es un error pretender “resetear y volver a empezar” en lugar de aplicar cambios graduales que envíen señales claras de largo plazo.

Exministro de Minas y Energía, Germán Arce.
Arce destacó que si bien la actual ministra, María Nohemí Arboleda, posee un conocimiento profundo de la operación técnica del sector, “resolver este problema no depende exclusivamente de ella“.
Según el exfuncionario, superar las complicaciones de El Niño exige un trabajo conjunto y coordinado entre el Ministerio de Minas y Energía y las carteras de Hacienda, Interior y Ambiente. Esta alianza es clave para respaldar políticamente las decisiones complejas e incómodas que deban tomarse.
El exministro también expuso la urgencia de actuar frente a los plazos ajustados: “Es posible que se le apague el país a la ministra porque en los tres meses que tiene hacia adelante no será posible tomar todas las decisiones a la velocidad necesaria para evitar los impactos de un Niño fuerte y largo. La ciudadanía no se puede sorprender el día que empiecen a haber cortes programados“.
Finalmente, subrayó el mandato constitucional que obliga a garantizar la continuidad del servicio. “Hay que aprender de las lecciones del pasado. Lo único que no le puede pasar a uno es que se le apague la bombilla, porque la obligación legal del ministro es garantizar la prestación del servicio. Lo dice la ley, es un mandato constitucional“, recordó.
Tomás González: suficiencia financiera y campañas de ahorro
Tomás González fue ministro de Minas y Energía durante el gobierno de Juan Manuel Santos, de 2014 a 2016, cuando Colombia enfrentó un fuerte fenómeno de El Niño y estuvo ad portas de un apagón. Desde su perspectiva, la liquidez económica del sistema es tan determinante como la disponibilidad de la energía.
“Hay un aprendizaje muy fuerte y es que uno también se apaga por plata. En los temas de energía es poco lo que se puede hacer en el corto plazo; los electrones que ya no hay, difícilmente los conseguimos en los dos meses que tenemos; lo mismo las moléculas de gas. Pero la plata que se le da al sistema sí la podemos conseguir, sí estamos a tiempo de hacerlo“, explicó.
González recordó que la gran lección que dejó el fenómeno de El Niño de 2015—2016 fue la necesidad de garantizar la suficiencia financiera de las empresas comercializadoras y generadoras. Sin ese músculo financiero, el sistema carece de los recursos indispensables para adquirir el gas y los combustibles que requieren las plantas térmicas para operar a máxima capacidad.
Para el exministro, también es urgente agilizar el ritmo en las decisiones gubernamentales para enviar señales de tranquilidad al mercado. Asimismo, destacó la efectividad de los incentivos al ahorro de energía, citando como ejemplo el programa ‘Apagar paga’, cuyo impacto en el consumo fue tan significativo que, incluso tras superar la sequía, la demanda eléctrica tardó un tiempo en recuperarse.
Artículo basado en información de eltiempo.com



