El precio del oro cerró este miércoles con su mayor alza desde agosto, impulsado por la victoria demócrata en las elecciones legislativas de Estados Unidos, que debilitó al presidente Donald Trump y provocó una caída del dólar y de los rendimientos de los bonos del Tesoro. El desplome del petróleo también contribuyó a mejorar las perspectivas de inflación y tasas de interés.
El metal precioso terminó la jornada por encima de US$4.060 por onza, con un avance de 3,4%. Los inversionistas evaluaron las consecuencias de un Congreso controlado por los demócratas para la política fiscal estadounidense, mientras la caída de los precios de la energía reforzó las expectativas de menores presiones inflacionarias.
Christopher Wong, estratega de Oversea-Chinese Banking Corp., sostuvo que “el oro está ganando cierto impulso a medida que los mercados evalúan si un sólido resultado demócrata podría limitar la agenda fiscal de Trump y moderar las expectativas de una mayor expansión fiscal”.
La posibilidad de que Washington necesite endeudarse menos para financiar nuevos gastos reduce las expectativas de una mayor emisión de deuda pública. Esto puede aliviar la presión sobre los rendimientos de los bonos del Tesoro y favorecer al oro.

La recuperación también se extendió a la plata y otros metales preciosos, después de varias semanas de presión sobre las cotizaciones.
A la debilidad del dólar y de los rendimientos de los bonos se sumó el desplome del petróleo, que cayó cerca de 10% ante las expectativas de una posible distensión de la guerra entre Estados Unidos e Irán. La perspectiva de menores costos energéticos alivió parte de las preocupaciones sobre la inflación y las futuras decisiones de la Reserva Federal.
El oro cierra sobre US$4.060 y el dólar registra su mayor caída en dos meses
El oro al contado cerró con un avance de 3,40%, hasta US$4.063,15 por onza, según datos de Bloomberg. El metal precioso consolidó así su mayor ganancia diaria desde agosto. La plata también acompañó el repunte de los metales preciosos, con un alza de 4,9%, hasta US$52,26 por onza.
El índice Bloomberg Dollar Spot retrocedió alrededor de 0,4%, su mayor caída diaria en dos meses, mientras los rendimientos de los bonos del Tesoro estadounidense descendieron a lo largo de la curva.
La moneda se debilitó ante las expectativas de una menor expansión fiscal y de una posible moderación del gasto en inteligencia artificial, factores que llevaron a los inversionistas a reconsiderar sus apuestas a favor del dólar.
La depreciación del billete verde abarata el oro para compradores que utilizan otras monedas. A su vez, la disminución de los rendimientos de la deuda pública favorece al metal precioso, que no ofrece intereses.
Fiona Cincotta, analista sénior de mercados de Forex.com, vinculó estos movimientos con las expectativas de una menor expansión fiscal y las incertidumbres sobre la financiación del Gobierno, las negociaciones del techo de deuda y la regulación tecnológica.
Los demócratas consiguieron al menos 228 escaños en la Cámara de Representantes, por encima de los 218 necesarios para la mayoría, y aseguraron al menos 54 puestos en el Senado, según los resultados recogidos por Bloomberg.

La victoria estuvo impulsada por el descontento con el costo de vida y la guerra con Irán. El resultado limita la capacidad de Trump para impulsar su agenda legislativa, aunque conserva amplias atribuciones ejecutivas en comercio y política exterior.
Ole Hansen, director de Estrategia de Materias Primas de Saxo Bank, coincide en que la división política podría dificultar nuevas medidas de expansión fiscal y aumentar la incertidumbre sobre las negociaciones presupuestarias y el endeudamiento estadounidense.
La Reserva Federal y los niveles clave para el oro
El repunte llega después de una corrección pronunciada. El oro perdió casi un 7% en octubre y la semana pasada alcanzó su nivel más bajo en un año, afectado por las ventas de activos durante las turbulencias del sector tecnológico.
Desde el inicio del conflicto entre Estados Unidos e Irán, a finales de febrero, el metal acumula una caída cercana al 25%, debido al repunte de la inflación y al endurecimiento de la política monetaria.
Hansen destacó que el oro recuperó el soporte de US$3.970, perdido la semana anterior, circunstancia que obligó a los operadores con posiciones bajistas a reconsiderar sus apuestas y favoreció las compras para cerrar esas posiciones.
La recuperación también vuelve a poner a prueba la tendencia descendente vigente desde agosto. Una ruptura sostenida de esa trayectoria podría estimular nuevas compras, aunque todavía falta confirmar una recuperación de la demanda inversora.

Según Cincotta, el oro rebotó desde el mínimo de 2026 de US$3.870 hasta US$4.040, pero permanece por debajo de sus medias móviles exponenciales de 20, 50 y 200 períodos.
Con el oro situado por encima de US$4.060 al cierre, el metal precioso superó la primera resistencia identificada por Cincotta.
La siguiente referencia técnica se encuentra en US$4.100, nivel cuya ruptura podría abrir paso hacia US$4.200. Un avance adicional situaría los siguientes objetivos en US$4.263 y US$4.500, según los cálculos de la analista.
Por el contrario, una caída por debajo de US$3.960 y US$3.870 podría llevar la cotización hacia US$3.800.
La atención también se dirige a la Reserva Federal. Según Cincotta, el mercado asigna una probabilidad del 79% a una subida de tasas en diciembre. La atención se trasladará ahora al informe oficial de empleo estadounidense del viernes y a los datos de inflación de la próxima semana.
Un resultado laboral superior a las expectativas podría reforzar las apuestas por nuevas alzas de tasas, impulsar al dólar y presionar nuevamente al oro. La evolución de los rendimientos de los bonos, las negociaciones con Irán y la demanda inversora determinarán si el metal logra sostener su mayor repunte desde agosto.
Esta historia se actualizó al cierre de la jornada.
Artículo basado en información de bloomberglinea.com



