Colombia cae a BB- con perspectiva estable, su peor calificación en 30 años y por debajo de la crisis de 1999

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Además, algunos expertos como el equipo de investigaciones del Banco Popular mencionaron que se trata de una decisión especialmente dolorosa, ya que ni siquiera durante la grave crisis de 1999 Colombia alcanzó una calificación tan baja; en aquel episodio, la nota pasó de BBB- a BB, pero no descendió más allá.

“Si bien este ajuste constituye un golpe fuerte y refleja la difícil situación económica del país—en particular, el complejo panorama fiscal—, no puede considerarse una sorpresa. Desde hace varios años, distintas voces habían advertido que el deterioro de las cuentas fiscales y el aumento sostenido del endeudamiento estaban alcanzando niveles críticos, con implicaciones evidentes sobre la sostenibilidad de la economía en el mediano y largo plazo”, resaltó el Banco Popular.

Aunque el concepto de sostenibilidad fiscal puede parecer abstracto, en esencia la lógica para alcanzar el equilibrio fiscal y reducir la deuda de un país no difiere de la que enfrenta cualquier hogar: el gasto debe ser inferior al ingreso.

Cuando esta condición no se cumple, es necesario recurrir al endeudamiento para financiar el exceso de gasto. A nivel agregado, este principio se refleja en el balance fiscal, donde el déficit fiscal surge cuando el gasto supera los ingresos.

“Precisamente, el desajuste persistente de este balance en los últimos años es el principal factor que explica la rebaja de la calificación anunciada por S&P. Históricamente, Colombia se había caracterizado por mantener una relativa estabilidad fiscal. Si bien no registraba superávits—es decir, ingresos superiores al gasto–, antes de la pandemia el déficit fiscal se ubicaba alrededor del 3% del PIB, niveles comparables a los observados en Chile. En contraste, Colombia se mantenía claramente distante de Brasil, una economía marcada por episodios recurrentes de indisciplina fiscal—incluyendo cuatro cesaciones de pagos—, donde el déficit fiscal rondaba el 7% del PIB”, agregó la entidad financiera.

Vale destacar que tras la pandemia y, de manera más marcada, desde 2022, Colombia ha evidenciado un cambio estructural en su balance fiscal. El déficit fiscal pasó de 4,2% del PIB en 2023 a 6,4% en 2025, niveles significativamente superiores a los registrados en Chile (3,6% en 2025) y cada vez más cercanos a los de Brasil (8,3% en 2025).

Frente a este deterioro, la respuesta del Gobierno ha sido atribuir las dificultades de financiación al alto nivel de endeudamiento heredado de la administración anterior, argumentando que una proporción significativa del presupuesto se destina al pago de intereses asociados a la deuda adquirida durante la pandemia.

“Si bien es cierto que el endeudamiento aumentó de manera importante durante ese periodo, esta no constituye la causa principal del deterioro reciente de las cuentas fiscales. Un análisis del déficit primario –esto es, el balance fiscal excluyendo el pago de intereses, o en la analogía de un hogar, el gasto sin considerar los pagos de tarjetas de crédito revela un cambio claro en la estructura fiscal del país”, agregó.

Entre tanto, mencionó que no resulta sorprendente que la calificación crediticia de Colombia continúe deteriorándose de forma consistente, incluso en un contexto en el que Chile se mantiene en grado A y Brasil—que llegó a calificación BB—ha logrado recuperar su nota hasta BB.

“Este contraste refleja una pérdida progresiva de confianza por parte de los inversionistas en Colombia. Si bien desde hace meses la deuda soberana colombiana ya se transaba a precios coherentes con una calificación BB, el ajuste realizado por S&P podría generar presiones adicionales sobre el tipo de cambio y los precios de la deuda pública en las próximas jornadas”, puntualizó la entidad.

Desigualdad en Colombia.

¿Cómo ha estado el comportamiento de la calificación de S&P en Colombia?

A su turno, Felipe Campos, gerente de Inversión y Estrategia Alianza Valores y Fiduciaria, realizó un recuento sobre cómo ha estado el comportamiento de la calificación de S&P en lo corridode los últimos años.

Allí el experto resaltó que en 1993 estuvo en BBB- con perspectiva estable, bajó en el 2000 a BB+negativo, en el 2011 volvió a BBB- con perspectiva estable, en 2021 se redujo a BB+ conperspectiva estable y ahora en 2026 llegó al nivel de BB- con perspectiva estable.

Nunca en la historia del país desde 1993 tuvimos una calificación de BB-. No en la crisis asiática y brasilera de 1998, no en la del UPAC a finales de los 90, no en las recesiones mundiales de 2001 y 2008, no en la crisis petrolera de 2015, no en la pandemia de 2020”, dijo Campos.

Y el equipo de investigaciones de Credicorp Capitalresaltó queesta reducción corresponde a un movimiento inesperado, pero fundamentalmente justificado ante el deterioro sostenido de la postura fiscal estructural de Colombia atribuido a la omisión de medidas de corte de gasto y la práctica persistente de sobrestimar ingresos tributarios.

“Más allá de una posible mayor erosión en la postura fiscal (déficit total y primario), la calificación podría ser bajada nuevamente si la credibilidad del banco central se debilita de manera que disminuya su capacidad de implementar política monetaria”, agregó Credicorp Capital.

 


Artículo basado en información de portafolio.co

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