El informe de la Oficina de Asuntos Presupuestarios del Congreso proyecta que el endeudamiento público alcanzará el 120% del PIB, impulsado por mayores gastos en programas sociales e intereses, y efectos de recientes medidas legislativas
Los déficits federales y la deuda de Estados Unidos experimentarán un aumento sostenido en la próxima década, impulsados principalmente por el incremento en el gasto de programas como el Seguro Social, Medicare y el pago de intereses sobre la deuda pública, según la Oficina de Asuntos Presupuestarios del Congreso (CBO). El panorama fiscal presentado es más desfavorable que el cálculo realizado hace doce meses, debido a varios factores que han impactado las cuentas públicas durante el último año.
El informe de la CBO, divulgado este miércoles, incorpora el efecto de las últimas iniciativas legislativas del Congreso, incluidos los cambios en impuestos y gastos promovidos por el Partido Republicano, el aumento de aranceles y la intensificación de las políticas de inmigración aplicadas por el gobierno del presidente Donald Trump, que prevé la deportación de millones de personas. Según el análisis, el déficit estimado para 2026 será aproximadamente 100 mil millones de dólares superior al cálculo anterior, mientras que el acumulado de déficits entre 2026 y 2035 alcanzará 1,4 billones de dólares adicionales. La deuda en manos del público ascenderá del 101% al 120% del Producto Interno Bruto (PIB), superando máximos históricos.
La CBO subraya que el incremento de los aranceles contribuirá a aumentar los ingresos federales en 3 billones de dólares, lo que compensa parcialmente el deterioro fiscal. No obstante, advierte que esta medida elevará la inflación entre 2026 y 2029. Además, el informe proyecta que la inflación no descenderá al objetivo del 2% fijado por la Reserva Federal hasta 2030.
El aumento tanto de la deuda como de los pagos por intereses reviste especial relevancia, ya que implica destinar una mayor proporción de recursos a reembolsar a los inversionistas, lo que reduce el presupuesto disponible para áreas como infraestructura, carreteras y educación. Estos sectores son considerados fundamentales para el crecimiento económico a largo plazo.
Jonathan Burks, vicepresidente ejecutivo de política económica y de salud en el Bipartisan Policy Center, señaló que “los grandes déficits no tienen precedentes para una economía en crecimiento y en tiempos de paz”, aunque destacó que aún existe margen de maniobra para corregir el rumbo fiscal. Burks instó a los legisladores a buscar alternativas que incluyan el aumento de ingresos y el control del gasto para frenar el crecimiento de los factores que impulsan los costos federales. “El Congreso y el gobierno deberían aprovechar la oportunidad de actuar ahora, antes de que las opciones disponibles se reduzcan”, afirmó.
Durante los últimos años, el Congreso ha gestionado el crecimiento de la deuda y los déficits federales mediante topes de gasto específicos, suspensiones del límite de deuda y la adopción de medidas extraordinarias cuando se ha alcanzado el techo legal de endeudamiento. Sin embargo, estas estrategias han coincidido con la aprobación de nuevos programas de gasto o cambios tributarios de gran envergadura, lo que ha mantenido elevados los niveles de déficit.
En el inicio de su segundo mandato, el presidente Donald Trump instauró el Departamento de Eficiencia Gubernamental (DOGE) con el objetivo de equilibrar el presupuesto a través de recortes por 2 billones de dólares en despilfarro, fraude y abuso. No obstante, analistas presupuestarios estiman que el DOGE logró reducir entre 1.400 millones y 7.000 millones de dólares, principalmente mediante despidos de personal, cifras significativamente inferiores a la meta inicial.
Michael Peterson, director ejecutivo de la Peterson Foundation, advirtió que la proyección presupuestaria de la CBO constituye “una advertencia urgente para nuestros líderes sobre el costoso rumbo fiscal de Estados Unidos”. Peterson resaltó que “en este año electoral, los votantes entienden la conexión entre el aumento de la deuda y su situación económica personal. Y los mercados financieros están observando. Estabilizar nuestra deuda es una parte esencial de mejorar la economía y debe ser un componente central de las campañas en el 2026”.
Información extraída de: https://www.infobae.com/estados-unidos/2026/02/11/el-deficit-y-la-deuda-de-estados-unidos-superaran-maximos-historicos-en-la-proxima-decada/



