Conozca cómo los minerales críticos están desplazando al petróleo en las prioridades estratégicas de las grandes potencias.
En un escenario global donde la supervivencia económica y militar marca el ritmo, la seguridad de contar con un suministro energético que sea confiable y de bajo costo se ha transformado en la prioridad número uno para las naciones.
Este fenómeno, que los especialistas han empezado a llamar la ‘Diplomacia del Subsuelo’, pone en evidencia que las reglas tradicionales del mercado han dejado de ser el eje principal de las decisiones internacionales en este 2026.
El fin de la era del petróleo tradicional
Según explica Andrés Schuschny, docente de la Universidad Internacional de Valencia (VIU), institución que hace parte de Planeta Formación y Universidades, el mundo no pasará de inmediato a depender solo de minerales.
El experto señala que actualmente nos encontramos en un modelo mixto. En este contexto, los recursos funcionan de manera doble: se necesitan los hidrocarburos para mantener la estabilidad de los sistemas eléctricos y, al mismo tiempo, se requieren minerales para avanzar en la tecnología digital y la movilidad.
Para el docente de la red de educación superior, el costo de la energía ya no es la mayor preocupación de los gobiernos. Ahora, el verdadero reto es garantizar que el suministro no se corte a largo plazo y tener la capacidad de reaccionar rápidamente si la oferta cambia de un momento a otro.
El valor estratégico del cobre y las tierras raras
Dentro de esta nueva organización del poder, el cobre se ha consolidado como el metal más importante de nuestra época.
Su relevancia va mucho más allá de los carros eléctricos o los celulares; el análisis de Schuschny indica que este material es el centro del rearme de los países, siendo una pieza fundamental para los nuevos equipos y sistemas de defensa que están surgiendo en el continente.
Por otro lado, aparecen las tierras raras procesadas, calificadas como el ‘cuello de botella’ de la industria moderna.
Estos elementos son vitales para la creación de imanes potentes. Sin estos componentes, sería imposible fabricar desde motores para drones y robots industriales hasta los aerogeneradores que producen energía eólica.
Los obstáculos para un control conjunto de precios
Aunque se ha debatido mucho sobre la posibilidad de crear una organización de países productores de metales, similar a lo que es la OPEP con el petróleo, el docente de la VIU pide cautela.
Schuschny afirma que lograr una coordinación de este tipo es muy complejo debido a que los recursos son muy diversos, los costos para sacarlos de la tierra varían mucho entre un país y otro, y la mayoría de los negocios dependen de contratos que se firman a muy largo plazo.
Lecciones de la transición en Europa y América
La noticia también destaca la importancia de evitar lo que se conoce como ‘inflación verde’, que ocurre cuando los costos de la transición ecológica suben tanto que dañan la competitividad de las empresas.
En este sentido, se menciona el caso de Alemania, donde el canciller Friedrich Merz reconoció que apagar las plantas nucleares fue un error de estrategia que encareció enormemente la energía en ese país.
Finalmente, este nuevo orden explica por qué Estados Unidos ha retomado relaciones comerciales con Venezuela.
De acuerdo con el análisis compartido por el experto de Planeta Formación y Universidades, esto responde a la necesidad de controlar el hemisferio frente a la influencia de China y a una razón técnica: el petróleo pesado venezolano es el complemento ideal para el petróleo liviano que se extrae en territorio estadounidense.
Información extraída de: https://www.eltiempo.com/economia/sectores/el-nuevo-oro-de-la-economia-mundial-por-que-el-cobre-y-las-tierras-raras-son-ahora-las-claves-para-la-seguridad-y-el-suministro-energetico-global-3535675



