Escenario
La atención de los inversores se centra en la publicación de los datos macroeconómicos de EE. UU., que habían quedado suspendidos debido al cierre del gobierno. El foco principal está en el mercado laboral, tras la desaceleración registrada durante el verano, en contraste con la resiliencia del consumo y la inversión.
La Reserva Federal, tras haber recortado los tipos de interés en septiembre, octubre y diciembre, debería ralentizar el ritmo del ciclo bajista a comienzos de 2026, teniendo en cuenta que se está alcanzando el tipo de interés neutral objetivo del 3 %.
En la eurozona, el crecimiento se ha estabilizado tras la fase de volatilidad asociada a la guerra comercial. Las expectativas para 2026 apuntan a un crecimiento sostenido, impulsado tanto por el consumo como por los planes de gasto en defensa e infraestructuras.
El BCE se mantiene a la espera, con los tipos alineados con el nivel de inflación y un impacto neutral de la política monetaria.
En China, el crecimiento en 2025 avanza según lo previsto para alcanzar el objetivo del 5 % fijado para el año. En el primer trimestre del próximo año se establecerá el objetivo de crecimiento para 2026, que probablemente volverá a situarse en el 5 %, aunque no puede descartarse una ligera reducción hasta el 4,5 %.
El impacto de los acontecimientos geopolíticos sigue siendo moderado, con el precio del petróleo estable en torno a los 60 dólares por barril.
Perspectiva de inversión
El escenario base apunta a un crecimiento económico global sostenido como previsión consensuada. Con la finalización del cierre del gobierno, ahora puede evaluarse el estado real de salud de la economía estadounidense, tras un mes y medio durante el cual se suspendió la publicación de datos macroeconómicos. En Europa, la atención se centra en los planes de gasto en defensa e infraestructuras.
Comparación entre clases de activos
Las rentabilidades de los bonos soberanos aumentaron a lo largo de toda la curva tanto en Estados Unidos como en la eurozona, manteniéndose dentro del rango observado en los últimos meses. Los diferenciales de la periferia de la eurozona continuaron estrechándose, hasta situarse en los niveles más bajos de los últimos años. También se redujeron los diferenciales de los bonos con grado de inversión, high yield y de los mercados emergentes.
Los mercados bursátiles se recuperaron tras insinuar una corrección a mediados de noviembre y consolidaron los máximos del año. El dólar cotiza en torno a 1,17 frente al euro, después de haberse quedado cerca de 1,19 a mediados de septiembre.
Tema del mes
• ¿Cuál es la perspectiva para 2026? Intentaremos responder a esta pregunta analizando las previsiones elaboradas por economistas y analistas financieros, así como las expectativas implícitas en los precios de mercado.
• Tomar una “fotografía” de las previsiones de consenso no proporciona una predicción exacta del futuro, pero resulta útil para identificar un punto de partida a partir del cual evolucionará el escenario real.
• Desde el punto de vista macroeconómico, es probable que 2026 traiga consigo un crecimiento económico global sostenido.
• En la eurozona, el crecimiento debería moderarse hasta el 1,1 %, frente a una tasa anual prevista del 1,4 % en 2025. No obstante, se trataría solo de una desaceleración aparente, ya que en 2025 el crecimiento se vio impulsado a comienzos de año por el adelanto de exportaciones destinadas a anticiparse a la introducción de aranceles comerciales por parte de Estados Unidos.
• En Estados Unidos, las estimaciones de crecimiento para 2026 se sitúan en torno al 2 %, el mismo nivel que en 2025: un ritmo de crecimiento estable, superior al de la eurozona, pero más débil que en la primera fase del ciclo actual, dado que en la era previa a Trump el crecimiento era del 3 %.
Información extraída de: https://es.finance.yahoo.com/noticias/mirando-2026-esperan-mercados-d%C3%B3nde-103200065.html



