La situación presupuestaria de Colombia no es “sostenible“, advirtió el viernes el Fondo Monetario Internacional (FMI), abriendo la puerta a una posible financiación para ayudar al país sudamericano a reducir su deuda pública.
“El déficit primario de Colombia es muy grande. Representa el 3,5% del PIB. La deuda alcanza el 60% del PIB y sigue aumentando. Esta situación no es sostenible ni viable“, declaró Nigel Chalk, director del Departamento del Hemisferio Occidental del FMI.
“Creemos que el país debe realizar un esfuerzo concertado para reducir su deuda“, añadió durante una conferencia de prensa al margen de la asamblea anual de la institución en Bangkok.

FONDO MONETARIO INTERNACIONAL
Nigel Chalk informó de que se habían iniciado conversaciones con las autoridades colombianas y de que una misión del FMI viajará a Bogotá a principios de noviembre para examinar “diferentes opciones y estrategias“.
“Seguimos reflexionando sobre las modalidades de nuestro apoyo: asesoramiento en materia de política económica, asistencia técnica o, potencialmente, financiación del FMI“, detalló el director regional.
“Para nosotros está bastante claro que el gobierno está muy comprometido con abordar la situación fiscal de la economía“, subrayó.
En sus previsiones actualizadas, presentadas esta semana en Bangkok, el FMI espera para Colombia un crecimiento del 2,25% en 2026 y del 2,3% el año próximo.
Pero “el potencial del país es muy superior a eso, ¿verdad? Debería registrar un crecimiento mucho más rápido“, comentó Chalk.
Solicitud a los Gobiernos de la región
El director del Fondo Monetario Internacional (FMI) para el Departamento del Hemisferio Occidental, Nigel Chalk, urgió a los gobiernos de América Latina a dirigir sus recursos fiscales hacia la protección de la población más vulnerable ante el alza de precios energéticos y de alimentos.
“Nuestra recomendación a los países ha sido que no interfieran en los ajustes de precios, sino que utilicen sus recursos fiscales para ayudar directamente a las poblaciones más vulnerables a superar este periodo“, declaró Chalk durante una entrevista con EFE en Bangkok, en los márgenes de las reuniones del FMI y el Banco Mundial (BM) que comenzaron el lunes y acabarán este sábado.

Banco Mundial.
El martes, el FMI recortó en su informe sobre perspectivas económicas la proyección de crecimiento económico en América Latina y el Caribe al 2,3 % para este año, una décima menos que lo previsto en julio, y al 2,5 % en 2027, dos décimas menos que hace tres meses.
Los países de la región sufren de manera desigual el impacto del alza de precios de la energía derivado de la guerra en Oriente Medio, según el organismo, a lo que se añade las consecuencias del fenómeno climático El Niño, que amenaza a la seguridad alimentaria.
“Esto genera un doble efecto para las personas de menores recursos, amplificando el impacto de estas crisis”, comenta a EFE el director para el Hemisferio Occidental.
Chalk incide en la “heterogeneidad” de la región y divide entre países exportadores de petroleo “que se benefician del alza de precios de los carburantes”, y naciones importadoras, donde “se observa un mayor desequilibrio“, principalmente Centroamérica.
El experto del FMI remarca que algunos países han aplicado medidas para intentar amortiguar el aumento de los precios internos del petróleo, pero ello “genera costes fiscales y empeora su posición fiscal“.
“El aumento del coste de los combustibles impone una carga muy pesada en el coste de vida de toda la población de la región. Esto es mucho más perjudicial para la población pobre y vulnerable (…) porque tienen menor capacidad para absorber estos impactos en comparación con las personas de mayores ingresos”, subraya Chalk.
El economista británico-irlandés, no obstante, aprecia ciertos factores en Centroamérica y el Caribe que ayudan a compensar el impacto económico, como el aumento en la llegada de remesas y la fortaleza del sector turístico.
“Aun así, sigue siendo bastante doloroso. Con respecto a El Niño, además del impacto en el precio de los alimentos, hay perturbaciones por fenómenos meteorológicos extremos, afectando al sector agrícola y a la energía hidroeléctrica por falta de agua“, remarca.
Por estos y otros argumentos, Chalk considera importante que los países permitan que los aumentos de los precios internacionales se trasladen a la economía doméstica.
“Cuando se frena el mecanismo de precios, los países tienden a sobreconsumir un combustible que ahora es mucho más caro, empeorando su factura de importación y generando elevados costes fiscales. Como no se sabía cuánto duraría el conflicto (en Irán), algunas medidas de apoyo temporales han terminado durando y costando mucho más de lo previsto“, recuerda.
La receta del FMI es evitar los subsidios generales y utilizar recursos fiscales para ayudar a la población mediante programas de asistencia social o transferencias de efectivo condicionadas.
Crecimiento pronosticado
La economía colombiana crecería 2,2 % en 2026, por debajo del promedio de 2,3 % previsto para América Latina y el Caribe, según las nuevas proyecciones del Fondo Monetario Internacional (FMI).
En su informe Perspectivas de la economía mundial, publicado en octubre, el organismo anticipa una desaceleración de la actividad económica nacional frente al 2,6 % registrado en 2025, en medio de un panorama internacional marcado por presiones inflacionarias y riesgos geopolíticos.
Para 2027, el FMI estima que el Producto Interno Bruto (PIB) de Colombia aumentaría 2,3 %, lo que representaría una recuperación de apenas 0,1 puntos porcentuales respecto a este año. Sin embargo, el crecimiento nacional continuaría por debajo del promedio latinoamericano, que alcanzaría el 2,5 %. De cumplirse estas previsiones, la economía colombiana registraría dos años consecutivos con tasas de expansión inferiores a las de 2025.
Las proyecciones muestran diferencias importantes entre las economías de la región. Para 2026, Perú registraría un crecimiento del 3 %, mientras que Brasil avanzaría 2,2 %, igual que Colombia. Argentina tendría una expansión del 2,1 % y México crecería 1,5 %. Chile, por su parte, presentaría una de las tasas más bajas entre estas economías, con apenas 0,6 %, de acuerdo con las estimaciones del organismo.
En 2027, el panorama regional presentaría algunos cambios. Argentina crecería 3,5 %, Perú 2,9 % y Chile 2,6 %. Brasil reduciría su ritmo de expansión al 1,9 %, mientras que México alcanzaría el 1,8 %. Colombia, con una proyección del 2,3 %, se mantendría por debajo del crecimiento esperado para América Latina, aunque superaría las tasas previstas para Brasil y México durante ese año.
El FMI calcula que América Latina y el Caribe pasarán de crecer 2,5 % en 2025 a 2,3 % en 2026, antes de recuperar ese mismo 2,5 % durante 2027. La previsión regional para el próximo año fue reducida en 0,2 puntos porcentuales frente a abril, mientras que la estimación correspondiente a 2026 se mantuvo sin modificaciones respecto a esa medición.
Proyecciones de desempleo
Además de las perspectivas de crecimiento, el informe presenta proyecciones sobre inflación y mercado laboral. En Colombia, el FMI estima que la variación promedio anual de los precios al consumidor aumentará del 5,1 % en 2025 al 6 % en 2026. Para 2027 anticipa una moderación hasta el 5,7 %, cifra que permanecería por encima del nivel registrado durante 2025.
En materia laboral, las estimaciones apuntan a un aumento del desempleo durante los próximos dos años. La tasa pasaría del 8 % en 2025 al 9 % en 2026 y llegaría al 10 % en 2027. El documento también prevé que el déficit de cuenta corriente colombiano se amplíe del 2,6 % del PIB en 2026 al 3,4 % en 2027.
Con información de EFE
Artículo basado en información de portafolio.co



