¿Por qué es importante valorar más nuestros humedales?

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El pasado 2 de febrero, el mundo conmemoró el Día de los Humedales. Te contamos qué hacen las personas para vivir y conservar estos sitios y lo que hace WWF para apoyarlos.

En los humedales, el agua es protagonista. Pueden ser naturales, como ríos, manglares, sabanas inundables, lagos y lagunas, o artificiales, como una represa, y en Colombia abundan e, incluso, algunos son reconocidos de importancia internacional. Aunque son indispensables para la vida, y recordando el Día Mundial de los Humedales, vemos que estos ecosistemas representan la mayor pérdida de biodiversidad en el mundo. 

Según el Informe Planeta Vivo 2022, de WWF, hay una reducción promedio global del 69% de las casi 32.000 poblaciones de vertebrados silvestres estudiadas entre 1970 y 2018. En el caso de las especies de agua dulce la situación es alarmante, pues las poblaciones monitoreadas presentan una disminución media del 83%. 

La pérdida de biodiversidad en los humedales –hábitats naturales de los peces y otras especies acuáticas– obedece a conocidas amenazas como la deforestación, la minería y la sobrepesca, agravadas por el cambio climático.

Humedales: de ecosistemas subvalorados a estratégicos

Aunque el agua y los humedales han sido determinantes para la formación de asentamientos humanos, lo cierto es que, hoy, muchas ciudades y centros urbanos siguen creciendo ‘dándoles la espalda’, convirtiéndolos en el destino final de desechos y aguas residuales.

Para Saulo Usma, especialista en Agua Dulce de WWF Colombia, “la gran amenaza para los humedales radica en el poco valor que la sociedad les da a estos ecosistemas, pese a dependemos completamente de los beneficios (servicios ecosistémicos) que nos brindan”.

Los humedales son indispensables no solo para obtener el agua para consumo humano, sino para la agricultura, la industria, la navegación, el turismo de naturaleza. Además, tienen un profundo valor cultural y espiritual arraigado en muchas comunidades por generaciones (que ha sido fundamental para su conservación).

Por ello, WWF realiza esfuerzos conjuntos con autoridades e instituciones, organizaciones de la sociedad civil y comunidades que los habitan para monitorearlos, conservarlos y que se usen de manera sostenible. Entre estas acciones, se destaca el apoyo a las autoridades ambientales en la designación de humedales de importancia internacional Ramsar, procesos en donde WWF Colombia trabaja por la efectiva participación de las comunidades en la formulación y desarrollo de sus planes de manejo.

¿Qué son los sitios Ramsar?

Los humedales cuentan con un tratado global para su conservación y uso sostenible: la Convención Ramsar, que reconoce humedales por su gran valor para toda la humanidad. Los llamados ‘sitios Ramsar’ son especiales por los beneficios que proporcionan: suministro de agua dulce, alimentos, materiales de construcción y biodiversidad, control de crecidas, recarga de aguas subterráneas y mitigación del cambio climático. Colombia tiene 12 de los más de 2.300 designados en el mundo.

WWF Colombia trabaja en sitios Ramsar del país, junto a las comunidades, mediante el monitoreo comunitario de pesca y el fortalecimiento de capacidades en torno a la gobernanza territorial y sus medios de vida, y en articulación con instituciones, sector privado y organizaciones de la sociedad civil.

Aquí te contamos tres historias de sitios Ramsar en donde trabaja WWF. Conoce un poco lo que significa vivir en ellos:

Río Bita: el ‘Paraíso’ de Edilberto y Amanda

“Tengo una estrecha relación con el río Bita, uno de los sitios más conservados del planeta. Cuando tengo un problema y no veo solución, me voy para el río y, créame, de allá vengo siendo otra persona”, dice Edilberto Hernández, quien, junto a su esposa, Amanda Barreto, le apostaron a la producción de marañón orgánico en la cuenca media del río Bita (Vichada, Orinoquia colombiana), de la que pronto tendrán su primera cosecha. Con 824.535 hectáreas, este río es el sitio Ramsar más grande del país.

A pesar de los desafíos, para Edilberto y Amanda, la sostenibilidad del territorio es su proyecto de vida. No es casualidad que hayan bautizado su predio como ‘El Paraíso’ y se sumaran a los acuerdos de conservación firmados con Fundación Omacha y otras organizaciones, con el apoyo del programa TFCA, del cual WWF es parte. Ahora, a través del proyecto GEF “Paisajes Integrados Sostenibles de la Orinoquia” (GEF Orinoquia), WWF continuará acompañando procesos de conservación-producción en la región.

Estrella Fluvial Inírida (EFI), una despensa de comida y bienestar

Ricardo Medina, indígena de la etnia piapoco, vive en una de las 25 comunidades del sitio Ramsar Estrella Fluvial Inírida (EFI), en Guainía, una zona de transición entre la Amazonia y la Orinoquia colombianas. En su rol como monitor comunitario de pesca, Ricardo ha destacado los resultados del monitoreo y la relevancia de las dos resoluciones de veda de pesca que surgieron de este proceso, así como la recopilación de información sobre las diversas especies de consumo en el humedal de su comunidad.

“Lo más significativo del proceso de monitoreo, en colaboración con WWF, es que hemos logrado modificar las resoluciones de veda y que los monitores han interiorizado el conocimiento sobre las especies que encontramos en cada sector de la Estrella Fluvial Inírida”, señala Ricardo. Antes de iniciar los procesos de monitoreo, él ya identificaba numerosas especies de peces y conocía las épocas de su abundancia. “Siempre lo he hecho por conservar el conocimiento, no por el dinero ni porque me paguen. He aprendido muchísimo acerca de todas las especies de peces que tenemos”.

WWF respaldó todo el proceso de designación del sitio Ramsar EFI en 2014, así como la formulación e implementación de su Plan de Manejo Ambiental. Esta última es una herramienta esencial para la conservación de este territorio, compartido por varios pueblos indígenas y comunidades campesinas, representados en la Mesa Ramsar EFI. Esta instancia de incidencia propia fomenta el cuidado de este ecosistema estratégico debido a sus valores tanto ambientales como culturales.

Emprendimientos sostenibles para la Ciénaga Grande de Santa Marta

Orasi Montenegro y Diego Rincón son dos jóvenes emprendedores de Pueblo Viejo (Magdalena) que se cansaron de la contaminación por plásticos en la Ciénaga Grande de Santa Marta, la laguna costera más grande de Suramérica y el primer humedal Ramsar designado por Colombia. Su preocupación los llevó a crear su empresa Mangle Mi Huella Verde SAS y, desde hace varios años, vienen trabajando y generando artículos y productos (como macetas, lámparas y mesas), transformando el plástico que extraen de la ciénaga. Para ello, se basan en la propuesta de la iniciativa Precious Plastic.

Mangle Mi Huella Verde ha venido participando en el programa Paisajes Sostenibles – HECO, liderado por la Unión Europea en colaboración con la FAO, WWF Colombia, el Instituto Humboldt, Invemar y Parques Nacionales Naturales de Colombia (PNNC), entre otros socios institucionales que buscan fortalecer capacidades de emprendimientos de sostenibilidad en los paisajes Andes Centrales y Caribe. “La experiencia en este proceso de formación nos ha fortalecido para comunicar nuestra propuesta de valor para compartir lo que hacemos a posibles inversores y aliados”, resaltó Diego.

Información extraída de: https://www.wwf.org.co/?386450/Dia-Mundial-de-los-Humedales-2024
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