El Fondo Monetario Internacional (FMI) recortó al 2,3% su previsión de crecimiento económico para Colombia en 2026, una reducción de dos décimas frente a su estimación anterior, en un contexto marcado por presiones inflacionarias, tensiones entre el Gobierno Nacional y el Banco de la República, además de un deterioro proyectado en el mercado laboral, según el más reciente informe de ‘Perspectivas Económicas Mundiales’ (WEO).
La nueva proyección del organismo multilateral prevé una expansión moderada para la economía colombiana, que apenas repuntaría al 2,5% en 2027. Este ajuste refleja un entorno macroeconómico más retador, en el que la inflación y las decisiones de política monetaria empiezan a incidir de forma directa sobre el ritmo de crecimiento y la estabilidad económica del país.Inflación en Colombia subiría a 5,9 % y presiona decisiones económicas
Uno de los principales factores detrás del ajuste del FMI es el comportamiento de los precios. El informe prevé que la inflación en Colombia pase del 5,1% registrado el año pasado al 5,9% en 2026, lo que la ubicaría como la cuarta más alta de Sudamérica, solo por detrás de Venezuela, Argentina y Bolivia.
Aunque el organismo anticipa una moderación hacia 2027, cuando el índice de precios al consumidor (IPC) bajaría a 5,2%, el incremento proyectado para este año evidencia presiones persistentes sobre el costo de vida. Este contexto ha obligado a la autoridad monetaria a endurecer su postura, priorizando el control inflacionario incluso a costa del dinamismo económico.
En respuesta a este escenario, la junta directiva del Banco de la República decidió a finales de marzo incrementar en 100 puntos básicos la tasa de interés, llevándola al 11,25%. La medida busca contener la escalada de precios, pero también encarece el crédito y reduce el consumo y la inversión, dos motores clave del crecimiento.
Luego de que se revelara esta decisión, desde el Gobierno Nacional se ha criticado al Emisor e, incluso, el presidente Gustavo Petro ha señalado que el aumento de tasas equivale a “matar la economía”, al considerar que restringe el acceso al financiamiento en un momento de desaceleración.
A este choque institucional se sumó la salida del ministro de Hacienda, Germán Ávila, de la junta del Banco de la República. El funcionario manifestó su desacuerdo con la subida de tasas al advertir que “afecta de manera sensible y sostenida el esfuerzo de mantener la senda del crecimiento económico que se ha venido dando en el país”, evidenciando la tensión entre estabilidad de precios y crecimiento.
Desempleo en Colombia subiría hasta 10% en 2027, según el FMI
Ahora bien, el deterioro en las perspectivas no se limita al crecimiento y la inflación. El FMI también proyecta un aumento progresivo del desempleo, lo que añade presión social y económica en el mediano plazo. De acuerdo con el informe, la tasa de desocupación, que cerró 2025 en 8%, subiría al 9% en 2026 y alcanzaría el 10% en 2027. Este comportamiento sugiere que la desaceleración económica tendría efectos directos sobre el mercado laboral, limitando la generación de empleo formal.
El aumento del desempleo se da en un contexto en el que la economía colombiana enfrenta condiciones externas e internas más exigentes. A nivel global, el FMI ha advertido sobre un entorno de alta incertidumbre, marcado por tensiones geopolíticas, presiones inflacionarias y condiciones financieras más restrictivas, factores que afectan especialmente a economías emergentes como la colombiana.

En el plano interno, el endurecimiento de la política monetaria y las diferencias entre el Gobierno y el Banco de la República generan un escenario de menor certidumbre para los inversionistas y agentes económicos, lo que puede traducirse en menor dinamismo productivo.
En conjunto, las proyecciones del FMI presentan un panorama de crecimiento moderado, inflación elevada y deterioro del empleo, en el que las decisiones de política económica serán determinantes para evitar una desaceleración más profunda. Aunque el repunte previsto para 2027 sugiere cierta estabilidad, los riesgos a corto plazo siguen siendo significativos para la economía colombiana.
Artículo basado en información de portafolio.co



