Bloomberg Línea — Wall Street cerró con avances este miércoles y llevó al S&P 500 a un nuevo máximo histórico, en una jornada marcada por el renovado optimismo en torno a un posible acuerdo entre Estados Unidos e Irán y por el arranque de la temporada de resultados corporativos.
El tono positivo se consolidó a lo largo de la sesión, con los inversionistas reduciendo las primas de riesgo asociadas al conflicto en Medio Oriente y retomando posiciones en sectores que habían quedado rezagados en semanas previas.
El S&P 500 avanzó 0,80% y superó su récord anterior registrado a finales de enero, mientras que el Nasdaq subió 1,59% y también cerró en máximos, impulsado principalmente por el repunte de las tecnológicas. El Dow Jones se desligó y cayó 0,15%.
Acciones de grandes bancos como Bank of America (BAC) y Morgan Stanley (MS) registraron ganancias tras reportar ingresos por trading superiores a lo esperado, reforzando la percepción de resiliencia en las utilidades corporativas pese al entorno geopolítico incierto.

El impulso del mercado estuvo estrechamente ligado a señales de distensión en Medio Oriente. Washington y Teherán evalúan extender el cese al fuego vigente por dos semanas adicionales, con el objetivo de ganar tiempo para avanzar en negociaciones técnicas hacia un acuerdo más amplio.
Esta posibilidad ha llevado a los inversionistas a desmontar parte de la prima de riesgo que se había acumulado desde el inicio del conflicto a finales de febrero, redirigiendo su atención hacia los fundamentos empresariales y las perspectivas de crecimiento, en particular en áreas vinculadas a la inteligencia artificial.
En este contexto, las acciones tecnológicas protagonizaron una fuerte recuperación tras haber quedado rezagadas durante buena parte del año. En las últimas dos sesiones, un fondo cotizado que sigue al sector de software acumuló un alza de 6,4%, mientras compañías como Oracle (ORCL) se dispararon 18% y otras como Microsoft (MSFT) y Palantir (PLTR) avanzaron alrededor de 6%.
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Este renovado apetito por el sector refleja una rotación hacia activos de crecimiento, en la medida en que disminuyen los temores más inmediatos sobre el impacto económico del conflicto.
Al mismo tiempo, otros segmentos del mercado también reaccionaron a noticias regulatorias y corporativas. Robinhood (HOOD), por ejemplo, subió cerca de 10% luego de que la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos aprobara cambios relevantes en las restricciones al trading intradía para inversionistas minoristas, lo que podría dinamizar la actividad en la plataforma.
En el frente corporativo, los resultados del sector financiero aportaron un soporte relevante. Bank of America (BAC) avanzó después de reportar ingresos récord en su mesa de renta variable, con un aumento de 30% hasta US$2.800 millones. La entidad también registró una ganancia por acción de US$1,11, por encima de las previsiones, mientras su beneficio neto creció 17,3% hasta US$8.160 millones.
Por su parte, Morgan Stanley (MS) subió tras informar ingresos de US$5.150 millones en trading de acciones, un incremento de 25% que superó las expectativas y contribuyó a un total de US$8.510 millones en ingresos por negociación. Ambas entidades reflejan cómo la volatilidad derivada del conflicto ha impulsado la actividad en los mercados, consolidando un trimestre excepcional para Wall Street.
En el frente macrofinanciero, los bonos del Tesoro registraron caídas, con el rendimiento a dos años subiendo a 3,77%, en una señal de ajuste en las expectativas de tasas. El oro retrocedió hacia niveles cercanos a US$4.800 la onza, afectado por la disminución de la demanda de activos refugio y por la persistencia de expectativas de tasas de interés elevadas por más tiempo.
Como explicó Dilin Wu, estratega de Pepperstone, “el mercado está esencialmente atrapado entre la expectativa de una menor intensidad del conflicto y presiones inflacionarias aún no resueltas”, lo que limita el potencial del metal precioso en un entorno de tasas altas.

El petróleo, por su parte, mostró volatilidad durante la jornada, oscilando entre ganancias y pérdidas mientras los operadores evaluaban tanto las señales de negociación como la caída en los inventarios en Estados Unidos.
El crudo Brent se mantuvo cerca de US$95 por barril, en un mercado que sigue condicionado por la interrupción de suministros en el Golfo Pérsico y por el bloqueo en el estrecho de Ormuz, un punto clave para el comercio energético global. A pesar de la reciente moderación en los precios, el mercado continúa enfrentando un choque de oferta significativo que ha elevado los riesgos inflacionarios a nivel global.
Desde la perspectiva de los analistas, el repunte bursátil encuentra respaldo tanto en factores técnicos como en expectativas de utilidades. Steven Blitz, economista jefe de TS Lombard, señaló que “la ausencia de nuevas tensiones ha impulsado este repunte reciente y los indicadores técnicos respaldan nuevas alzas en acciones y bonos”, aunque advirtió que será necesario reevaluar el panorama una vez se clarifique el impacto total del conflicto.
Ulrike Hoffmann-Burchardi, directora de inversiones para América en UBS, afirmó que “seguimos viendo un potencial saludable para que el S&P 500 continúe su avance durante el resto del año, respaldado por un crecimiento sólido de las ganancias y un entorno macroeconómico favorable”.
De cara a los próximos días, la atención del mercado estará centrada en la evolución de las negociaciones geopolíticas y en el desarrollo de la temporada de resultados. Los inversionistas buscarán señales sobre si la incertidumbre ha comenzado a afectar el gasto de consumidores y empresas, así como la solidez de las proyecciones corporativas.
¿Cómo va el dólar hoy en América Latina?
El dólar estadounidense mostró pocos cambios a nivel global y transita una fase de optimismo que, según advierte el estratega de divisas de ING, Francesco Pesole, podría resultar prematura frente a los riesgos geopolíticos y de política monetaria aún latentes.
El índice dólar se ubica apenas un 0,5% por encima de los niveles previos al conflicto en Medio Oriente, reflejando la creciente confianza del mercado en una eventual desescalada. Sin embargo, Pesole advierte que “estos niveles del dólar parecen incorporar una buena dosis de optimismo prematuro”.

En medio de ese contexto, las monedas de América Latina tuvieron un desempeño mixto. El peso argentino (USDARS), el peso chileno (USDCLP) y peso mexicano (USDMXN) subieron, mientras que el peso colombiano (USDCOP) y el real brasileño (USDBRL) retrocedieron. El sol peruano (USDPEN) fue la divisa que más cayó en medio de la incertidumbre del proceso electoral.
En la región, BBVA resalta que las divisas han prolongado su tendencia de apreciación, impulsadas por el entorno global favorable. Monedas como el peso colombiano y el real brasileño, entre las de mejor desempeño durante el episodio de tensión con Irán, han alcanzado máximos de varios años, mientras que otras divisas de la región continúan recuperando terreno.
Las noticias corporativas del día:
– Snap (SNAP) anunció el recorte del 16% de su plantilla global, equivalente a cerca de 1.000 empleados, como parte de la estrategia de su CEO Evan Spiegel para reducir costos y alcanzar rentabilidad, con un impacto estimado de ahorro superior a US$500 millones anuales y apoyado en mayores eficiencias derivadas del uso de inteligencia artificial.
– Alibaba (BABA) se prepara para entrar en el mercado de robots en China con el lanzamiento próximo de un robot cuadrúpedo desarrollado por su unidad Amap, en competencia con firmas como Unitree Robotics, mientras evalúa también el desarrollo de robots humanoides. En paralelo, su brazo logístico Cainiao presentó el robot ZeeBot para almacenes, capaz de escalar estanterías y duplicar la eficiencia operativa.

– Ferrero Group, fabricante de Nutella, confirmó que fue objeto de inspecciones antimonopolio por parte de la Comisión Europea en varios países de la Unión Europea ante sospechas de posibles prácticas anticompetitivas como restricciones al comercio entre Estados miembros, en una investigación preliminar que podría derivar en multas de hasta el 10% de sus ingresos globales.
– Public Investment Fund, el fondo soberano de Arabia Saudita, anunció su estrategia 2026–2030 que reorganiza sus inversiones en tres portafolios para mejorar retornos y sostener la diversificación económica del país, en un contexto de presión fiscal por el conflicto con Irán, con foco en sectores domésticos clave como turismo, energía limpia e infraestructura.
Esta historia se actualizó al cierre de los Mercados.
Artículo basado en información de bloomberglinea.com



