Mientras con corte a 2025, el PIB tendencial alcanzó $1,01 billones; el Comité proyecta una trayectoria continua con la que se situaría en cerca de $1,38 billones para 2037
El Comité Autónomo de la Regla Fiscal, Carf, actualizó la proyección de su PIB tendencial a 10 años e informó que prevé un crecimiento promedio de 2,6% entre 2026 y 2037, con una trayectoria suave a lo largo de ese periodo.
Pero el dato no es nada alentador, pues, si se compara con el informe que el comité presentó el año pasado, la proyección del PIB tendencial disminuyó. Antes se preveía en 2,8% y ahora bajó 0,2 puntos porcentuales.
El nivel del PIB tendencial al cierre de 2025 alcanzó $1.015 billones. El Carf proyecta una trayectoria continua de crecimiento, con la que este indicador se situaría en cerca de $1.389 billones para 2037. Esa meta se alcanzaría con un crecimiento de 2,7% entre 2025 y 2029, y de 2,6% a partir de 2030

En comparación con el escenario del Carf de 2025, la proyección del PIB tendencial se revisó a la baja. Mientras el año pasado el comité proyectaba que el crecimiento cerraría en 3% en 2026, para esta vigencia y los dos años siguientes el estimado cayó a 2,6%.
Asimismo, en los años posteriores también redujo la variación: entre 2029 y 2032 pasó de niveles entre 2,9% y 2,8% a 2,6%; y entre 2033 y 2036 la estabilizó en 2,6%.
Con respecto a los niveles del PIB, la proyección del Carf para 2026 revela reducciones de entre $22 billones y $27 billones. Solo para 2026, el estimado pasó de $1.061 billones a $1.039 billones y, para 2037, bajó de $1.093 billones a $1.066 billones.

El Carf detalló que estas estimaciones están sujetas a una serie de riesgos que podrían llevar el indicador a la baja, como tasas reales de interés más altas de las previstas, aumentos en los impuestos al capital o precios relativos de bienes de capital que reflejen una recuperación más lenta de la inversión.
También mencionó la incertidumbre sobre la evolución de la productividad y una tasa de depreciación más alta, lo que reduciría el aporte efectivo del capital al crecimiento.
Por otra parte, el crecimiento del PIB aumentaría en caso de presentarse incrementos en la tasa global de participación femenina, lo que impulsaría el dinamismo del factor trabajo, así como una reducción sostenida de la tasa de fecundidad, que se traduciría en una mayor participación de mujeres en el mercado laboral.
“No obstante, este canal está sujeto a incertidumbre, en la medida en que la menor carga de cuidado infantil podría verse compensada por una mayor demanda de cuidado de adultos mayores, limitando el aumento neto en la participación”, detalló.

En este sentido, el Comité advirtió que existe bastante incertidumbre sobre la dinámica de la tasa de desempleo en el futuro que, en caso de ser favorable, se tendrían que revisar a la baja algunas estimaciones derivadas de un mayor crecimiento del PIB tendencial. De no serlo, habría aumentos en los costos de contratación formal que limitarían el aporte del factor trabajo al PIB de mediano plazo.
Sobre este último, agregó que el encarecimiento de los pagos por horas extras y recargos podrían incentivar esquemas de contratación que incorporen más empleados, con el objetivo de cancelar menos horas extras a los existentes, lo cual, aunque llevaría a una caída en la tasa de desempleo, no necesariamente se traduciría en mayor aporte a la producción.
Artículo basado en información de larepublica.co



