La subida de tipos del BCE, en foco por inflación en las 4 grandes

Compartir

Los precios están subiendo con más rapidez en las principales economías de la UE, según los primeros datos de mayo. Las cifras refuerzan las crecientes expectativas de que el Banco Central Europeo (BCE) subirá los tipos de interés en junio.

La tasa de inflación de Francia ha repuntado hasta su nivel más alto en más de un año.

La tasa de inflación armonizada con la UE (IPCA), el indicador que se utiliza para comparar la inflación en la eurozona, se situó en el 2,8% interanual en mayo, impulsada por el encarecimiento de la energía, en particular del gas natural, según los datos preliminares de la oficina nacional de estadística, el INSEE.

En términos mensuales, los precios apenas avanzaron un 0,1% respecto a abril, lo que refleja cierta moderación de los costes energéticos durante el mes, aunque siguen muy por encima de los niveles de hace un año.

Aun así, es la tasa más alta del IPCA desde febrero de 2024 y mantiene una acusada aceleración desde el 1,1% registrado tan solo en febrero.

La inflación se acelera en Italia y España

En Italia, la inflación también aumentó con fuerza en mayo, según las cifras preliminares publicadas por el Instituto Nacional de Estadística (ISTAT). La tasa armonizada IPCA subió al 3,3%, ligeramente por encima del 3,2% previsto y desde el 2,8% de abril.

Destaca el repunte de la inflación de los bienes, que pasó del 3,1% al 3,5%, mientras que la de los servicios aumentó del 2,4% al 2,8%. Al mismo tiempo, la inflación subyacente, que excluye los precios más volátiles de la energía y los alimentos, subió ligeramente del 1,6% al 1,8%, lo que sugiere que el encarecimiento de la energía empieza a trasladarse a un abanico más amplio de precios.

En España, la estimación preliminar sitúa la tasa IPCA en el 3,6% interanual en mayo, en línea con las previsiones y ligeramente por encima del 3,5% de abril.

La oficina estadística española señaló al transporte como uno de los principales motores de los precios generales, reflejo de unos combustibles que siguen muy por encima de sus niveles de hace un año en medio de la guerra que implica a Irán.

Un panorama desigual en Alemania

Alemania, en cambio, ofreció un claro respiro.

La estimación rápida sitúa la tasa IPCA en el 2,6% en mayo, por debajo del 2,9% de abril y claramente inferior al 2,8% que preveía el consenso del mercado, lo que convierte a Alemania en la única de las cuatro grandes economías en la que la inflación general se moderó este mes.

Sin embargo, la inflación subyacente ofreció una imagen distinta, al repuntar del 2,3% al 2,5%.

Para el BCE, el alivio que supone la moderación de la tasa general en la mayor economía de Europa es limitado mientras la tendencia subyacente sigue avanzando en la dirección equivocada.

El BCE y la incógnita de junio

Los datos que se han conocido esta semana llegan en un momento decisivo para el Banco Central Europeo, que celebrará su próxima reunión de política monetaria el 11 de junio.

El mercado da prácticamente por segura una subida de tipos, y las actas de la reunión de abril, publicadas el jueves, muestran que el Consejo de Gobierno del BCE es plenamente consciente de lo que está en juego.

En su Informe de Estabilidad Financiera, de publicación semestral, el BCE advirtió de que “un escenario de crecimiento sensiblemente más débil asociado a un shock energético más persistente podría desencadenar una revisión de la sostenibilidad fiscal y una fuerte corrección en los mercados de deuda soberana”.

Los mercados de tipos descuentan ya por completo un incremento de 25 puntos básicos en la reunión de junio, con dos subidas previstas de aquí a septiembre y una probabilidad del 92% de que se produzca una tercera antes de que termine el año.

Las actas de abril también reflejan un debate interno claramente más duro. Varios miembros señalaron que la decisión de mantener los tipos en abril fue muy ajustada y que “no se habrían opuesto a subirlos en la reunión actual si esa opción hubiera estado sobre la mesa”.

El viernes, el gobernador del Banco de Italia y miembro del Consejo de Gobierno del BCE, Fabio Panetta, volvió a adoptar un tono restrictivo al señalar que la persistencia de la guerra que implica a Irán y el riesgo de nuevas interrupciones de suministro apuntan a la necesidad de intervenir.

“La perspectiva a futuro parece exigir una recalibración de la orientación de la política monetaria para contrarrestar el riesgo de tensiones inflacionistas persistentes”, afirmó Panetta.

Sin embargo, el responsable del banco central subrayó también que “sigue siendo esencial no quedar atados a una senda predeterminada”.

Las actas señalaban además que, aunque las expectativas de inflación a corto plazo habían aumentado con fuerza, la mayoría de los indicadores a más largo plazo se mantenían en torno al 2%, lo que ofrece cierto alivio al indicar que el shock aún no se ha consolidado.

La propia encuesta de consumidores del BCE mostró que las expectativas de inflación a un año vista saltaron en abril al 4% desde el 2,5% de marzo, aunque las expectativas a cinco años vista solo repuntaron de forma marginal, del 2,3% al 2,4%.

Precisamente esa brecha entre las expectativas a corto y a largo plazo es lo que pretende corregir una subida de tipos limitada y ampliamente anticipada. Si un solo movimiento será suficiente es algo que deberán aclarar los próximos datos.


Artículo basado en información de es.euronews.com

Compartir

Comments are closed.

Financial advisor showing payments plan to young couple

Estamos listos para resolver sus dudas