El riesgo país de Colombia, es decir, el indicador que mide la probabilidad de que una nación cumpla con sus obligaciones financieras, ha crecido en las últimas semanas ad portas de la primera vuelta de las elecciones presidenciales.
Así lo evidencia el comportamiento de los credit default swaps, o más conocidos como CDS, los cuales son unos derivados financieros que funcionan como un termómetro de cómo los inversionistas perciben el riesgo de incumplimiento crediticio de un país.
Por ejemplo, un inversor que compra un título de deuda pública como la colombiana puede adquirir este instrumento para protegerse en el caso de que haya una quiebra o suspensión de pagos. Debido a ello, cuanto más riesgo exista en el país, más alta será esta prima.
Según datos de Bloomberg, los CDS a 5 años de Colombia se ubicaron el 21 de mayo en 222 puntos básicos, lo que aleja al país cada vez más de sus pares de la región como Brasil, el cual estaba en 121 puntos; México, que registró 88 puntos; Perú, otros 68 puntos; y Chile, 45 puntos.
Brasil fue años atrás el de mayor riesgo dentro del grupo, pero la tendencia cambió a partir de enero del 2022, cuando Colombia empezó a percibirse más riesgosa, situación que se ha mantenido hasta hoy.
¿A qué se debe?
Si bien la incertidumbre de las elecciones puede haber elevado la prima de riesgo del país en los últimos días, los diferentes analistas aseguran que la preocupación viene por otros frentes.
Diego Montáñez Herrera, investigador de la Universidad Eafit, manifestó que esta situación se debe al deterioro fiscal, el aumento de la deuda, el peso creciente de los intereses y unas colocaciones de TES que se están haciendo a tasas históricamente altas, sobre todo, en el corto plazo.

Y es que cada vez son más las alertas por el aumento de la deuda pública y los mayores intereses que el Gobierno de Gustavo Petro está pagando por ella y que ya llegan al 15 por ciento, lo que está generando una mayor presión para las finanzas públicas ya deterioradas.
“Colombia debe pagar tasas de interés más altas para financiarse, lo que refleja un deterioro en la confianza de los inversionistas sobre la estabilidad macroeconómica. Si esta tendencia se mantiene, enfrentará un escenario de menor crecimiento potencial y mayores presiones sobre sus finanzas públicas”, aseguran desde el Observatorio Fiscal de la Universidad Javeriana.
Germán Cristancho, gerente de Investigación Económica de Davivienda Corredores, señala que la prima de riesgo país ha estado volátil, sobre todo, desde finales de febrero muy alineado a lo que ha pasado en Latinoamérica y los países emergentes en medio del conflicto en Irán.
“El incremento que se presentó entre mediados de abril y de mayo fue una mezcla de la incertidumbre política en Colombia más el aumento en las tasas de interés globales de economías como Japón, Reino Unido y Estados Unidos. En la medida en que Colombia tiene una situación fiscal muy compleja, ese aumento de las tasas nos pega más fuerte”, dijo.
Por su parte, el analista económico Andrés Langebaek indicó que ve un incremento en el riesgo global y, en especial, en la región. “Creería que es más un fenómeno global con especial repercusión en América Latina, que depende de commodities y es mucho más vulnerable que otras regiones del mundo a cambios en las tasas de interés de los Estados Unidos”, explicó.

Según el equipo de Investigaciones Económicas de Corficolombiana, la sostenibilidad fiscal es la condición necesaria para reducir la prima de riesgo, recuperar el grado de inversión, volver a tasas de interés de un dígito, atraer inversión y elevar el crecimiento potencial.
“Sin una acción decidida, Colombia seguirá atrapada en un círculo de bajo crecimiento, alta informalidad, deuda creciente y tasas elevadas. Colombia no puede seguir gastando como una economía de ingreso alto, mientras tributa como una de ingreso medio-bajo. La remontada fiscal exigirá rigor técnico, capital político y un propósito nacional claro. Posponer las decisiones solo hará que el ajuste futuro sea más costoso y que el país permanezca más tiempo al borde del precipicio fiscal”, sentenciaron.
Artículo basado en información de eltiempo.com



