Tasas elevadas y elecciones en el horizonte: cómo invertir en Colombia en 2026

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Mientras el mundo debate la sostenibilidad del auge tecnológico, Colombia afronta un 2026 de tasas superiores al 12% e incertidumbre electoral. El panorama exige cautela y abre una ventana de oportunidad en renta fija de corto plazo.

El 2026 arranca con una divergencia marcada: mientras el mundo cuestiona las valoraciones tecnológicas y el dólar se debilita, Colombia enfrenta un ajuste fiscal severo que mantiene las tasas por encima del 12%. Esta combinación de incertidumbre electoral y alta rentabilidad local convierte a la renta fija de corto plazo en el activo estrella. Para el inversionista, el reto será navegar la volatilidad del tipo de cambio, atrapado entre un mercado global bajista y una prima de riesgo país que sigue castigando los activos nacionales.

En el frente local, el desbalance entre un gasto público creciente y una caja limitada ha forzado al mercado a convivir con condiciones de financiamiento excepcionales. Al respecto, Germán Cristancho, director de Investigaciones Económicas de Davivienda Corredores, advierte que “la cobertura de intereses con caja disponible se ha reducido significativamente, lo que anticipa tasas altas por más tiempo”, consolidando un escenario de rendimientos elevados, que no se ve en otros mercados de la región. Esta realidad fiscal, aunque desafiante para el Estado, ofrece un refugio de rentabilidad para quienes prioricen la liquidez en plazos cortos.

Este entorno fiscal, caracterizado por mayores necesidades de endeudamiento y más emisiones de corto plazo, ha configurado un ecosistema donde el riesgo macroeconómico se traduce directamente en premios financieros. Según Cristancho, para los inversionistas esta coyuntura “representa una oportunidad atractiva en renta fija local, especialmente en plazos cortos y medios”. La recomendación estratégica es mantener liquidez para aprovechar eventuales repuntes adicionales en las tasas.

A diferencia de otros países de la región, como Brasil, que podría iniciar un ciclo de recortes si consolida su moderación inflacionaria, Colombia es el caso más retador. Es el único país relevante con una inflación fuera del rango meta, situándose en el 5,35% frente al objetivo del 3%. Este diferencial obliga al Banco de la República a actuar con cautela, mientras el mercado anticipa alzas adicionales que podrían oscilar entre los 200 y 300 puntos básicos.

El dilema del dólar: Entre lo global y lo local

En el ámbito internacional, el foco principal está en el dólar. Tras caer cerca de 10% el año pasado, la expectativa es que continúe debilitándose, perdiendo entre un 5% y 8% adicional este año.

El análisis de Cristancho sugiere que, incluso con las correcciones recientes, la divisa estadounidense sigue fuerte frente a su promedio histórico desde 1970, cuando se ajusta por inflación y socios comerciales. Además, la diversificación de reservas hacia el oro y la plata por tensiones geopolíticas ha reducido su demanda estructural.

Sin embargo, en el contexto nacional existe una tensión evidente. Cristancho señala que “existe una tensión entre el debilitamiento global y una prima de riesgo país elevada que sugeriría un tipo de cambio más alto”. Esta dualidad implica que la moneda local no necesariamente seguirá la tendencia de debilidad global, sino que su trayectoria “dependerá, en buena medida, de la disciplina fiscal y del resultado de los procesos electorales”.

Inversión extranjera y el factor tecnológico

Más allá de las fronteras, la gran pregunta es si la inteligencia artificial representa una burbuja. Aunque las valoraciones son altas y podrían limitar el potencial de valorización, la visión expuesta es que el crecimiento de utilidades es real.

No obstante, Cristancho advierte sobre la cautela necesaria por el peso del gasto en capital (capex) frente a flujos de caja y la alta dependencia de minerales, donde China domina la producción.

Este dinamismo tecnológico en EE.UU., liderado por los “hiperescaladores”, está compensando la debilidad en sectores como la vivienda. El reto global para 2026 será determinar si este auge inversor es suficiente para elevar la productividad en un entorno de alto endeudamiento.

El mercado de acciones y el rol de las pensiones

Finalmente, un factor que genera atención son los decretos que podrían limitar la inversión externa de los fondos de pensiones. De concretarse, las AFPs se verían obligadas a concentrar sus recursos en activos locales.

Cristancho advierte que esto podría generar “efectos potenciales de valorización, pero también con riesgos de menor diversificación y sobrevaloración en el mercado colombiano”.

Así, el inversionista se encuentra ante un 2026 de contrastes: premios altos por el riesgo fiscal y una bolsa a la expectativa de cambios regulatorios.

Información extraída de: https://www.bloomberglinea.com/latinoamerica/colombia/tasas-elevadas-y-elecciones-en-el-horizonte-como-invertir-en-colombia-en-2026/

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