¿Quo vadis, energía?

Compartir
Entre agosto y septiembre de 2026, el próximo gobierno deberá tomar decisiones duras para atender los riesgos de desabastecimiento en gas natural y electricidad. La urgencia exigeuna orquestación liderada por una unidad de gestión de crisis. La unidad debe tener el respaldo a rajatabla del presidente de la república, ser audaz, ágil, e independiente de las presiones.El objetivo debe ser reducir la brecha entre oferta y demanda con todos los recursos accionables,sin creararrepentimientos futuros.

Las medidas en electricidadincluyen: (i) lanzar una convocatoria pública para construiraceleradamente1000 MW térmicos usando combustibles alternos al gas natural, con el gobierno comocomprador único, ante la insuficiencia del cargo por confiabilidad en responder en magnitud suficiente y a tiempo para aumentarlaoferta; (ii) movilizar la autogeneración existente a plena capacidad; (iii) acelerar el ingreso de parques no convencionales en construcción; (iv) dar incentivos a urbanizadores y nuevas industrias para instalar autoproducción eficiente y (v) premiar la inyección de recursos descentralizados, la desconexión temporal, y la eficiencia energética, con incentivos de alta potencia, sin titubeos.

En gas natural, no hay tiempo para desarrollar producción nacional de gran escala en menos de tres años. A diferencia de la electricidad, el gas natural se puede sustituir. Esto alivia la presión para la industria. Para reducir el impacto de la ausencia de gas natural en el año y medio venidero hay que: (i) subastar el ingreso de una única instalación de importación de tamaño similar a la actual (400 millones de pies cúbicos diarios),a la que se garanticeque sus costos se trasladen alos consumidores; la subasta puede asignarse con la minimización de una combinación de tiempos de ingreso y costo de importación; (ii) fomentar líneas de crédito en eficiencia energética y conversión de activos de calor directo e indirecto con quemadores duales que usen otros combustibles, como gas licuado de petróleoy carbón.

Los desmanes del actual gobierno en contra del sector de energía no deben tener como respuesta instintiva restaurar lo existente en 2022. La regulación acumula una´deudatécnica´de décadas. Discutiré, en dos columnasposteriores,cincoasuntospara poner al día al país en eficacia regulatoria, que he propuestolos dos años pasados en foros sectoriales, y que el gobiernoentrantedeberáresolver en su primer año: (i) la expansión de la electricidad debe ser por portafolios de tecnologías y por regiones, de manera modular; (ii) los parques de renovables deben cubrir las vulnerabilidades que creanal sistema interconectado; (iii) Ecopetrol debe vender ISA, para reducir la amenaza de intervención pública en generación, y no debe expandirse en importación ni en transporte de gas natural, porque de lo contrario quedaría con capacidad reforzadade manipular cantidades y fijar precios; (iv) el transporte por gas no debe cobrarse por distancia porque mata la producción domésticay aumenta los costos al usuario final; y (v) se deben introducir límites de concentración horizontaly fortalecer la vigilancia de los mercados (la cenicienta del sector).


Artículo basado en información de portafolio.co

Compartir

Comments are closed.

Financial advisor showing payments plan to young couple

Estamos listos para resolver sus dudas