Los inversionistas extranjeros volvieron a ampliar su exposición a la deuda pública colombiana tras el cambio de Gobierno, impulsando una mayor diversificación en el mercado de Títulos de Tesorería (TES), abriendo con esto nuevas posibilidades para dinamizar la economía y estabilizar las cuentas fiscales.
Un análisis del Banco de Bogotá concluyó que, aunque PIMCO realizó una leve toma de utilidades durante junio, entidades como Morgan Stanley, BlackRock, JP Morgan y varios bancos centrales incrementaron sus compras, fortaleciendo la base de compradores de estos activos.
El cambio representa una señal relevante para el mercado financiero, ya que reduce la concentración que existía alrededor de un solo inversionista extranjero y mejora la estabilidad de la demanda por deuda pública colombiana.
Según el informe, el interés de estos nuevos participantes responde al atractivo de las altas tasas de los TES y al escenario que se abrió tras las elecciones presidenciales, factores que volvieron a poner a Colombia en el radar de grandes administradores de recursos internacionales.
Hasta mayo de este año, los cálculos de Investigaciones Económicas del Banco de Bogotá mostraban que los inversionistas extranjeros habían adquirido $18,2 billones en TES. Sin embargo, cerca de $14,3 billones de esas compras provenían únicamente de PIMCO, lo que significaba que ese administrador explicaba casi el 80% de las adquisiciones realizadas por inversionistas internacionales durante ese periodo.
Morgan Stanley y otros inversionistas impulsan la compra de TES
El panorama comenzó a cambiar en junio. De acuerdo con el informe, PIMCO realizó una venta neta cercana a $1 billón en TES, movimiento que el Banco de Bogotá interpreta como una leve toma de utilidades después de haber incrementado significativamente su posición en los meses anteriores. A pesar de ello, el mercado absorbió ese ajuste sin mayores dificultades gracias al ingreso de nuevos compradores institucionales.

Morgan Stanley lideró las compras durante el mes con adquisiciones por $1,7 billones, de los cuales poco más de $1 billón correspondieron a su portafolio Global Opportunities. Paralelamente, el Banco Central de Noruega volvió a incrementar su exposición a Colombia con compras cercanas a $0,8 billones, elevando su portafolio de TES hasta alrededor de $3,8 billones.
El informe también destaca el aumento de posiciones por parte de BlackRock, que adquirió cerca de $0,4 billones adicionales en deuda pública colombiana. A estas compras se sumaron JP Morgan, con aproximadamente $0,2 billones, así como autoridades monetarias de Abu Dhabi y Singapur, que incrementaron sus inversiones en alrededor de $0,4 billones cada una. Para el Banco de Bogotá, estos movimientos muestran que la demanda por TES dejó de depender de un solo participante.
Cambio de Gobierno y altas tasas fortalecen el interés por Colombia
El documento explica que durante los meses previos a las elecciones presidenciales el protagonismo de PIMCO resultó determinante para el mercado. Además de participar en una colocación directa de TES realizada por el Ministerio de Hacienda en diciembre de 2025 por $23 billones, la firma duplicó posteriormente su apuesta por Colombia aprovechando el nivel de las tasas de interés y el contexto político del país.
Según el Banco de Bogotá, esa participación fue positiva porque permitió que la Nación encontrara un comprador dispuesto a adquirir deuda pública en un escenario marcado por la incertidumbre electoral y por las preocupaciones relacionadas con la independencia del Banco de la República tras sus diferencias con el Gobierno saliente. No obstante, esa concentración también incrementaba la vulnerabilidad del mercado frente a las decisiones de un único inversionista institucional.
Con el avance del proceso electoral y la reducción de la incertidumbre política, el panorama comenzó a modificarse. “Las altas tasas y el cambio de Gobierno han despertado el interés de múltiples inversionistas extranjeros por Colombia“, señala el informe, resaltando que ese renovado apetito permitió recuperar parte de la diversificación perdida durante los primeros meses del año.
Mayor diversificación abre espacio para el manejo de la deuda pública
El economista senior del Banco de Bogotá, Alejandro Rojas Cano, considera que este mayor interés internacional llega en un momento especialmente importante para la estrategia financiera del nuevo Gobierno. En su análisis sostiene que el país cuenta con una ventana favorable para iniciar operaciones de manejo de deuda, conocidas como OMD, aprovechando el descenso que han registrado las tasas de los TES frente a los niveles observados antes de las elecciones.
Rojas explica que el debate no debe centrarse en una eventual renegociación de la deuda pública, sino en su “reperfilamiento” mediante operaciones de roll-over. Según el economista, la estrategia implementada por el Gobierno saliente consistió en emitir deuda de corto y mediano plazo cuando las tasas superaban el 14%, con la expectativa de reemplazar posteriormente esas emisiones por otras con costos cercanos al 12% o incluso inferiores, reduciendo así el gasto por intereses.
El analista agrega que esa oportunidad debería aprovecharse desde el inicio de la nueva administración, teniendo en cuenta que durante el primer trimestre de 2027 vencen más de $60 billones de deuda interna y cerca de US$1.000 millones de deuda externa. En ese contexto, el renovado apetito de grandes inversionistas internacionales por los TES fortalece las condiciones del mercado y amplía el margen para ejecutar operaciones de manejo de deuda en un escenario de mayor confianza hacia Colombia.
DANIEL HERNÁNDEZ NARANJO
Artículo basado en información de portafolio.co



