La recuperación de la inversión será el principal factor que determinará la capacidad de crecimiento de la economía colombiana durante los próximos años.
Así lo aseguró Daniel Velandia, director ejecutivo de Researchy economista jefe de Credicorp Capital, quien señaló que las perspectivas han comenzado a mejorar gracias a la posibilidad de que se restablezca la confianza empresarial y se reduzca la incertidumbre regulatoria.
De materializarse ese escenario, el país podría volver a registrar tasas de expansión superiores al 3% hacia el final de la década.
La advertencia parte de un diagnóstico que muestra el rezago de Colombia frente a otras economías de la región.
Según explicó el analista, la inversión como proporción del Producto Interno Bruto se ubica actualmente en 16,5%, un nivel que considera el más bajo entre los países comparables de América Latina. Además, recordó que esa relación ha caído cerca de cinco puntos porcentuales durante los últimos cinco años, reflejando un deterioro sostenido en uno de los motores fundamentales de la actividad económica.
Aunque el panorama todavía enfrenta desafíos importantes, Velandia considera que existen señales que permiten anticipar una recuperación gradual. En su visión, el elemento determinante será la capacidad del nuevo gobierno para generar condiciones favorables para los inversionistas, particularmente mediante una mayor estabilidad tributaria y una reducción de la incertidumbre regulatoria que, según afirmó, ha permanecido elevada durante los últimos cuatro años.
De acuerdo con Credicorp Capital, la economía colombiana tiene espacio para recuperar parte del terreno perdido si logra destrabar proyectos que actualmente permanecen aplazados. Velandia aseguró que en sus conversaciones con empresarios ha identificado una cantidad significativa de iniciativas que no han avanzado debido a las dudas sobre el entorno político y regulatorio. En ese contexto, considera que algunos ajustes por parte de la nueva administración podrían facilitar la ejecución de inversiones que llevan varios años en espera.
La expectativa es que sectores estratégicos como vivienda, petróleo, energía e infraestructura se conviertan en los principales protagonistas de esa recuperación. Según explicó el economista, un repunte en estas actividades tendría efectos directos sobre la formación de capital y sobre el crecimiento de la economía en el mediano plazo. Sin embargo, advirtió que el proceso será gradual y que los resultados no se observarán de manera inmediata.
“Digamos que en la medida en que la inversión se vaya recuperando, particularmente sectores como vivienda, petróleo, energía e incluso infraestructura, podríamos ver tasas de crecimiento más elevadas”, señaló Velandia. A su juicio, el país podría comenzar a converger hacia expansiones superiores al 3% a partir de 2028 si las condiciones para invertir mejoran de manera sostenida.
Las proyecciones también contemplan una recuperación progresiva de la inversión dentro de la economía. Credicorp estima que, si el escenario evoluciona favorablemente durante el próximo cuatrienio, la inversión podría acercarse nuevamente a niveles de entre 19% y 20% del PIB. Aunque reconoce que se trata de una meta ambiciosa, Velandia considera que un incremento de aproximadamente dos puntos porcentuales representaría un avance significativo frente a la situación actual.

Crecimiento potencial de Colombia depende del repunte de sectores estratégicos
El análisis de Credicorp Capitaltambién pone el foco sobre el crecimiento potencial de la economía colombiana. Según el economista jefe de la entidad, diversos factores han reducido la capacidad estructural de expansión del país durante la última década. Entre ellos menciona los efectos derivados de la pandemia y el aumento de los riesgos regulatorios, elementos que habrían contribuido a disminuir el crecimiento potencial desde niveles cercanos a 3% o 3,2% hasta tasas alrededor de 2,5%.
La recuperación de la inversión aparece nuevamente como la principal herramienta para revertir esa tendencia. Velandia estima que un escenario de mejora gradual permitiría que la economía retome tasas promedio cercanas al 3%. Incluso considera que, si el proceso de fortalecimiento de la inversión resulta más profundo y sostenido, Colombia podría volver a registrar crecimientos de entre 3,5% y 4%, similares a los observados antes de la pandemia.
El economista recordó que durante esos años la inversión petrolera desempeñó un papel relevante en la dinámica económica nacional. Por esa razón, considera que el fortalecimiento de sectores con alta capacidad de generación de capital seguirá siendo determinante para mejorar la productividad y ampliar el potencial de crecimiento de largo plazo.
Las proyecciones de Credicorp para el final de la década reflejan ese optimismo moderado. Hacia 2030, la firma estima que el crecimiento observado podría ubicarse entre 3,7% y 3,8%. Aunque aclara que esa cifra no corresponde necesariamente al crecimiento potencial, sostiene que una expansión liderada por la inversión contribuiría a elevar progresivamente la capacidad estructural de la economía colombiana.
Inflación, tasas y déficit fiscal siguen siendo los principales desafíos
Pese a las perspectivas favorables sobre la inversión, el panorama macroeconómico continúa enfrentando retos relevantes. Uno de ellos es la inflación. Según Velandia, la economía deberá absorber durante este año el impacto combinado del incremento del salario mínimo y del fortalecimiento previsto del fenómeno de El Niño. Aunque la caída del dólar ha ayudado a compensar parte de esas presiones, Credicorp proyecta que la inflación cierre el año alrededor de 7%.
El economista advirtió que el riesgo podría aumentar si se consolida un fenómeno de El Niño extraordinario que genere dificultades en sectores sensibles como el energético. Bajo ese escenario, el proceso de convergencia hacia niveles más bajos de inflación podría tardar más de lo previsto. De hecho, considera prácticamente imposible que el Banco de la República alcance su meta inflacionaria durante 2027.
Las estimaciones de la entidad apuntan a una inflación cercana a 5% el próximo año y a una convergencia hacia niveles de 3,5% durante 2028. En paralelo, Velandia prevé que el Banco de la República realice un incremento adicional de 50 puntos básicos en su tasa de interés, llevándola a 12,50%, antes de iniciar un proceso gradual de reducción en algún momento del primer semestre de 2027.
A este panorama se suma el desafío fiscal. Credicorp proyecta que el déficit fiscal alcance este año 7,2% del PIB. No obstante, espera que el próximo gobierno implemente ajustes que permitan reducir ese desequilibrio en aproximadamente un punto porcentual.Parte de ese proceso estaría apoyado por menores costos de financiamiento, impulsados por una mejora en la percepción de los mercados frente a la nueva administración.
En ese contexto, Velandia considera que la disciplina fiscal jugará un papel fundamental para consolidar la recuperación económica. También anticipa que el nuevo gobierno buscará que el crecimiento del presupuesto de 2027 sea inferior a la inflación, una medida que podría contribuir a reducir el peso del gasto público dentro de la economía y fortalecer la confianza de inversionistas y mercados. Para CredicorpCapital, el éxito de esa estrategia será determinante para que la inversión vuelva a convertirse en el principal motor del crecimiento colombiano durante los próximos años.
Artículo basado en información de portafolio.co



