El análisis presentado por Fedesarrollo sobre el Marco Fiscal de Mediano Plazo (MFMP) 2026 concluyó que el ajuste fiscal necesario para estabilizar la deuda pública del país será superior al contemplado por el Gobierno Nacional en su hoja de ruta para la próxima década.
El centro de estudios analizó el documento presentado el pasado 12 de junio por el Ministerio de Hacienda, en el que se proyectan los ingresos, gastos y niveles de endeudamiento del Gobierno Nacional Central para los próximos años. Según Fedesarrollo, aunque los supuestos macroeconómicos sobre crecimiento, inflación y tasa de cambio son, en términos generales, consistentes con el entorno económico actual, la consolidación fiscal prevista enfrenta desafíos adicionales que no estarían plenamente incorporados en las proyecciones oficiales.
De acuerdo con el MFMP, el déficit fiscal se ubicaría en 5,3% del Producto Interno Bruto (PIB) en 2026, lo que representaría una reducción de 1,1 puntos porcentuales frente a 2025. Asimismo, el déficit primario pasaría de 3,5% del PIB a 2,1% del PIB durante el mismo periodo, sustentado principalmente en una reducción del gasto primario.
El Gobierno también proyecta que, a partir de 2027, el balance primario iniciará una senda de mejora hasta convertirse en un superávit superior al 1% del PIB desde 2030. Para alcanzar ese objetivo, el Ministerio de Hacienda calcula que será necesario un ajuste en los ingresos tributarios equivalente a 1,6% del PIB, lo que permitiría estabilizar la relación entre deuda pública y producto en niveles cercanos al 58% del PIB.
No obstante, Fedesarrollo consideró que el ajuste requerido para lograr dicha estabilización es mayor al estimado en el MFMP. En primer lugar, señaló que el documento no detalla la forma en que se materializará la reducción del gasto primario prevista para 2026 ni cómo dicho ajuste se mantendría de manera permanente en los años siguientes.
Según el análisis, aunque el gasto primario se reduciría frente a 2025, una parte importante del ajuste dependería de recortes al Presupuesto General de la Nación asociados a la no aprobación de la Ley de Financiamiento y a la suspensión del Decreto 572, sin que exista una estrategia pública que explique cómo se implementarán esos recortes.
Fedesarrollo también advirtió que la senda fiscal incorpora incrementos en el recaudo tributario y reducciones adicionales del gasto cuyo origen no está claramente definido. A juicio del centro de estudios, las proyecciones incluyen un ajuste adicional de entre 1% y 1,5% del PIB sin que se especifiquen las medidas que permitirían alcanzarlo y sostenerlo en el tiempo.
“El MFMP supone un aumento del recaudo que no se explica por la reforma tributaria estructural ni por el crecimiento económico”, señaló la entidad al referirse a los supuestos incorporados en la trayectoria fiscal de mediano plazo.
Otro de los puntos destacados por Fedesarrollo corresponde al Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles (FEPC). El análisis indicó que el Gobierno proyecta una reducción importante de las presiones asociadas al fondo a partir de 2027, aunque no detalla el mecanismo mediante el cual se cerrarán las brechas existentes entre los precios internos y los precios internacionales de los combustibles.
La entidad recordó que el FEPC registraría un déficit equivalente a 0,3% del PIB en 2026 y sostuvo que, si no se avanza en el cierre de los diferenciales de precios de la gasolina y el diésel, las necesidades de gasto podrían trasladarse a los años posteriores, aumentando el ajuste fiscal requerido.
El documento también llamó la atención sobre los compromisos acumulados en sectores como salud y energía. Según Fedesarrollo, estas obligaciones elevan el punto de partida efectivo de la deuda pública, ya que una vez sean reconocidas presupuestalmente o financiadas mediante endeudamiento incrementarán tanto el saldo de la deuda como el esfuerzo necesario para estabilizarla.
A ello se suman las presiones derivadas de la estabilización financiera del sistema de salud y de la implementación de la reforma al Sistema General de Participaciones (SGP). El centro de estudios explicó que cualquier incremento permanente en los ingresos corrientes de la Nación también aumentará automáticamente las transferencias a las entidades territoriales.
“En la práctica, cerca de 40% de los mayores ingresos tributarios se trasladaría automáticamente a las entidades territoriales”, indicó Fedesarrollo, al advertir que esto reduciría el recaudo neto disponible para el ajuste fiscal del Gobierno Nacional Central en alrededor de 0,8% del PIB.
Frente a este panorama, la entidad señaló que el Marco Fiscal constituye un ejercicio institucional que permite evaluar el estado de las finanzas públicas y ratifica la necesidad de avanzar en una estrategia de consolidación fiscal sustentada en ajustes del balance primario, medidas para contener el crecimiento del gasto y acciones orientadas a fortalecer el recaudo.
Fedesarrollo concluyó que el desafío de implementar ese ajuste recaerá sobre los próximos años, en un contexto marcado por restricciones fiscales y por la necesidad de construir consensos alrededor de las medidas requeridas para garantizar la sostenibilidad de las finanzas públicas del país
Artículo basado en información de fedesarrollo.org.co



