El presidente de Maurel & Prom Colombia, Carlos Machado, anunció un ambicioso plan de inversión en Córdoba para confirmar el potencial de un proyecto que podría ser clave en la solución a mediano plazo para la crisis de gas natural que atraviesa el país.
Tras adquirir el año pasado el 61 por ciento del bloque Sinú-9, la petrolera francesa se prepara para ejecutar una “campaña exploratoria muy ambiciosa” que podría estar costando entre 150 millones y 180 millones de dólares durante los próximos dos años.
Este capital de riesgo tiene un objetivo claro: delimitar los hallazgos previos y acelerar la exploración para transformar el potencial geológico de Sinú-9 en reservas probadas y comercializables.
Explorar en territorio colombiano no es una tarea sencilla, y el caso de Sinú-9 es prueba de ello. El contrato original se firmó hace más de diez años, pero solo hace dos se logró el primer hallazgo de gas.
Según Carlos Machado, los tiempos de ejecución han sido un desafío constante; se requirieron meses de trabajo técnico solo para probar los dos primeros pozos perforados.
“Nosotros llegamos a una etapa que no es menos arriesgada: la de delimitar lo que se había encontrado”, explicó. Esta fase es crítica, pues implica realizar nuevas perforaciones para conocer el potencial real del yacimiento.
La intención de Maurel & Prom Colombia es perforar seis pozos y hacer sísmica. No obstante, el directivo fue cauto al señalar que en la industria petrolera la planeación suele chocar con realidades complejas.

“Una cosa es lo que uno organiza y otra el riesgo de ejecución. Más allá del riesgo geológico, están los retos de ingeniería: perforación, construcción de líneas de flujo y conexión con el sistema nacional de transporte”, precisó.
Aun así, la esperanza en el bloque es alta. La compañía ve una “prospectividad interesante” que, de identificarse y desarrollarse de manera correcta, aliviaría la presión sobre el déficit de gas que tiene Colombia.
Pese al entusiasmo, el componente administrativo ha sido un obstáculo. El presidente de Maurel & Prom Colombia enfatizó que la estabilidad jurídica es vital para atraer y mantener estas inversiones cuantiosas.
Además, reveló que, aunque la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) realizó un trabajo destacado en la revisión de su reciente adquisición, los retrasos en los tiempos de respuesta impidieron dar noticias positivas con mayor antelación.
“Lamentablemente hubo demoras en un proceso que era perfectamente claro”, señaló, haciendo un llamado implícito a agilizar los trámites para que el potencial de recursos que existen en el subsuelo de Córdoba se pueda desarrollar.
“Esperamos que Sinú-9 sea algo realmente relevante para el país y que lo que hoy vemos como un potencial de recursos importante, lo podamos traducir y convertir en reservas”, afirmó Carlos Machado.
Artículo basado en información de eltiempo.com



