
Colombia pierde anclas fiscales y enfrenta mayor riesgo de confianza, advierte el FMI
3 octubre, 2025
Hasta junio de 2027 se llegaría a la meta del 3% de inflación
3 octubre, 2025Los riesgos inflacionarios a los que se enfrenta el país están dificultando los recortes de tasas. El Gobierno sigue inconforme con las decisiones de la Junta, pero insistirá en un alza del salario mínimo más allá de lo “recomendado”.
La expectativa de un alivio monetario en Colombia deberá esperar más de lo previsto por el Gobierno de Gustavo Petro. Analistas y estrategas del mercado coinciden en que la reducción de tasas de interés se dificulta por los riesgos inflacionarios a los que se enfrenta el país e, incluso, hay quienes ven recortes solamente a partir de mediados de 2026.
“Nuestra expectativa de estabilidad de tasas de interés no era sólo para la reunión de septiembre, sino que se extiende hasta mediados de 2026”, afirmó Camilo Pérez, director de Investigaciones Económicas del Banco de Bogotá.
El economista sostiene que “hay una inflación que difícilmente va a bajar, unas expectativas que se van a mantener altas, pero sobre todo una situación fiscal bastante compleja”, esto sumado a que Colombia tiene “una economía que mantiene una dinámica de crecimiento aceptable, y que difícilmente le abre espacio al banco central para mover la tasa de interés”.
La economía colombiana se encuentra en una encrucijada. Tras dos años de política monetaria contractiva, la inflación persiste por encima de la meta del 3% fijada por el banco central, mientras las presiones sobre el gasto público aumentan ante un escenario de menor recaudo y suspensión de la regla fiscal.
En paralelo, la tensión política sobre las decisiones de la Junta Directiva del Banco de la República se intensifica, dado el inconformismo del presidente Petro frente a la imposibilidad de acelerar la reducción de tasas en un año preelectoral.
Inflación, salario mínimo y choques de oferta
El panorama inflacionario sigue siendo el factor que más pesa en la balanza de la política monetaria. Catalina Tobón, directora de Investigaciones Económicas de Skandia, subraya que los próximos meses serán cruciales: “los datos que vienen en inflación van a ser claves. Creo que es muy poco probable que la inflación logre cerrar por debajo del 5%”.
La analista advierte que la economía colombiana enfrenta riesgos por choques de oferta que podrían golpear con fuerza el precio de los alimentos. “Vamos a ver si el tema de choques de oferta no impacta aún más el tema de alimentos. Entonces creo que si no hay un choque puntual sería factible un recorte al cierre del año. De lo contrario pues las tasas se podrían quedar quietas”.
Tobón también hace énfasis en la presión que ejercen las decisiones de política laboral. “Las presiones de demanda están fuertes y el incremento del salario mínimo va a aumentar la indexación de precios el próximo año”. La combinación de inflación resistente y una política de ingresos más expansiva dificulta el margen de maniobra para un recorte de tasas antes de las elecciones.
El escenario de estabilidad prolongada en tasas refleja también la visión de que la economía colombiana, pese a sus retos, mantiene un ritmo de crecimiento aceptable. Esto reduce la presión para un ajuste inmediato, aunque implica costos para sectores productivos y hogares que esperan un alivio en el costo del crédito.
El consenso de los analistas es que tener paciencia será inevitable. El banco central no moverá ficha mientras la inflación no dé señales claras de converger hacia la meta, los riesgos fiscales no se disipen y la incertidumbre política no quede atrás.
Hasta entonces, las tasas en Colombia seguirán en pausa.
Información extraída de: https://www.bloomberglinea.com/latinoamerica/colombia/reduccion-de-tasas-en-colombia-podria-darse-solo-hasta-despues-de-elecciones-en-2026/




